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Sadam Husein |
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Bagdad, 30 de diciembre de 2006 (Agencias) / Saddam Hussein, ejecutado el sábado por la mañana en la horca, no mostró "arrepentimiento" por los crímenes contra la humanidad por los cuales fue condenado y sus restos serán sepultados en un lugar que permanece en "secreto", dijeron funcionarios que presenciaron la muerte del ex presidente iraquí.
No obstante, el abogado libanés Bushra al-Khalil dijo a Reuters que el cuerpo del ex líder, que fue ahorcado al amanecer, ya se encontraba en Tikrit, luego de que fuera trasladado el sábado a bordo de un avión estadounidense hacia su ciudad natal, donde fue entregado a líderes tribales para su sepultura. El primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, consideró que la ejecución de Hussein "pone fin" a los intentos de "retorno de la dictadura" y reclamó un proceso de unidad.
La ejecución por ahorcamiento fue cumplida en la sede de los servicios secretos militares, usada como base del ejército iraquí, y allí Hussein exhortó a los iraquíes a "permanecer unidos", reportó el secretario de Seguridad, Moaffaq Al Rubei.
"Saddam estaba deprimido, eso era evidente", dijo el funcionario, testigo de la ejecución, y sostuvo que Hussein murmuró versículos del Corán, luego de advertir sobre los "riesgos" de "confiar en la coalición iraní".
"Saddam no ha mostrado signos de arrepentimiento", sostuvo Al Rubei, dijo que la muerte fue "instantánea" y advirtió que no fue definido el lugar donde serán sepultados los restos del ex presidente, que permanecerá "en secreto".
Tras la ejecución se produjeron disturbios en ciudades de mayoría sunnita, entre ellas Tikrit, y atentados en Bagdad en los cuales al menos 38 personas murieron, uno de ellos en el barrio Hurriya, donde explotaron tres coche-bomba.
Hussein pronunció el nombre del jefe chiita iraquí Moqtada Sadr antes de morir, dijo a Los Angeles Times el juez Haddad, quien presenció la ejecución.
El juez manifestó que uno de los cuatro hombres a cargo de la ejecución de Hussein dijo "Moqtada Sadr" frente al ex presidente, en referencia al jefe chiita cuyo padre fue asesinado por orden del ex mandatario.
Hussein, según el testimonio del juez, respondió con una mueca y dijo "Moqtada", tras lo cual se produjo su ejecución. El camarógrafo Ali Al Massedy, quien filmó los últimos momentos de vida de Hussein, manifestó que el ex presidente dijo al ascender al patíbulo: "Irak sin mí no es nada".
El abogado del equipo de defensa de Hussein, Giovani Di Stefano, manifestó en declaraciones a ANSA que el cuerpo del ex presidente debe ser sepultado en Yemen, por pedido de la familia, que le informó ese requerimiento.
“Una vez terminado el conflicto el cuerpo retornará a Irak, donde es justo que descanse", sostuvo.
Hijas sintieron orgullo por manera valiente de morir:
Las hijas de Hussein siguieron en imágenes de televisión la ejecución de su padre, y expresaron "orgullo" por la conducta del ex mandatario, informó la vocera de la familia, Rasha Oudeh.
"Están orgullosos de cómo su padre enfrentó a los verdugos, en una forma tan valiente, derecho y de pie", dijo la vocera, quien se encontraba con Raghad, de 38 años, y Rana, de 34, en su casa de Amman.
"Rezaron para que su alma descanse en paz. Estaban serenas y enfrentaron el momento con coraje y fe", sostuvo.
Los dos hijos de Hussein, Uday y Qusay, fueron muertos por tropas estadounidenses en 2003 y sus cuerpos expuestos en imágenes televisivas.
El ex presidente fue ejecutado minutos antes de las 6 locales (3 GMT) en Bagdad, después de haber sido condenado por crímenes contra la humanidad.
(Con información de Ansa/Reuters)