Washington, 27 dic (PL) Las fuerzas armadas de Estados Unidos valoran incrementar el número de soldados con inmigrantes, como fórmula para paliar la necesidad de reclutamientos generada por las invasiones a Iraq y Afganistán, admiten hoy fuentes militares.
Oficiales citados por el diario The Boston Globe reconocen que la medida podría exponer el Pentágono a más críticas, al tener que recurrir a mercenarios para poder cubrir las necesidades del Departamento de Defensa.
Analistas han expresado preocupación por una entrada masiva de inmigrantes a las fuerzas armadas, ya que pudiera ser lesiva para la seguridad nacional o evidenciar el desdén de los estadounidenses por vestir el uniforme.
No obstante, las fuentes citadas por The Boston Globe señalan que la idea de atraer extranjeros a las filas castrenses, a cambio del camino a la ciudadanía, gana fuerza, sobre todo entre el millón de inmigrantes que cada año entra legalmente a Estados Unidos.
Las autoridades de inmigración y el Pentágono extendieron un programa que acelera los trámites de nacionalización para los residentes legales que estén dispuestos a ingresar al Ejército.
En 2001, 750 extranjeros que ingresaron a las fuerzas armadas recibieron como premio la ciudadanía norteamericana.
Según estadísticas del Pentágono, en 2005 la cifra se elevó a cuatro mil 600.
En días recientes, tanto el presidente George W. Bush como el nuevo secretario de Defensa, Robert Gates, se pronunciaron a favor de incrementar el inventario de fuerzas del Ejército y la Infantería de Marina, para aliviar las tensiones que generan Iraq y Afganistán.