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El presidente palestino, Mahmud Abbas |
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Beirut, 16 dic (PL) La pugna entre el presidente palestino, Mahmud Abbas, y el gobierno encabezado por el movimiento Hamas se agudizó hoy con el llamado del primero a comicios legislativos adelantados para cambiar el gobierno.
Abbas, dirigente máximo del movimiento Al Fatah, está enfrentado al primer ministro Ismael Haniye por la reticencia del segundo a reconocer la legalidad del estado de Israel y a abandonar la lucha armada para lograr la independencia.
Hamas (Fervor, árabe) rechazó de inmediato la convocatoria a comicios, sin fecha fija aún, pero cuyos preparativos se iniciarán con la actualización de los registros de votantes en Cisjordania y Gaza ordenado por Abbas, según trascendidos obtenidos aquí.
La situación en la autonomía es cada vez más tensa desde el reciente fracaso de las gestiones para la formación de un gobierno de unidad que sacara a la zona del estancamiento iniciado por el boicot internacional al gobierno Hamas desde marzo último.
Penetraciones militares en Gaza, asesinatos selectivos y arrestos masivos de dirigentes del grupo islámico por parte de Israel, además del cese del flujo de fondos de los donantes internacionales, tienen a la zona sumida en una crisis perenne.
Los choques armados entre partidarios de Al Fatah y de Hamas y, este viernes, un atentado contra Haniye, dibujan un panorama sombrío, a punto de crisis tras el anuncio de elecciones adelantadas.
Abbas dijo hoy en una discurso televisado que su "autoridad dimana del pueblo", que a él volverá para que decida el curso de los acontecimientos y recordó que posee instrumentos constitucionales para disolver al Gabinete.
Hamas, por voz del canciller Mahmud Zahar, respondió que si el Mandatario "está cansado de la crisis, debería dimitir".
A pesar de que Abbas desestimó una guerra civil, los indicios apuntan a una colisión de proporciones incalculables, pues las fuerzas de seguridad autonómicas están integradas por miembros de Al Fatah y Hamas cuenta con 10 mil efectivos armados.
Las próximas horas pueden ser decisivas para el curso de la situación, signada, además, por un completo desencuentro entre ambas entidades y la virtual imposibilidad a encontrar terreno común de entendimiento.