principal | EncontrARTE | autores | foro | contacto | nosotros | archivo
    Mundo en revolución

El Líbano al borde de la guerra civil: Hezbolá va por el derrocamiento del gobierno libanés aliado del lobby sionista
Por: IAR Noticias
Fecha de publicación: 10/12/06
imprímelo mándaselo a
tus panas
Musulmanes suníes y chiíes de la oposición conducida por Hezbolá rezan junto en Beirut.
Domingo 10 de diciembre, IAR Noticias / Informe especial En una clara movida estratégica para neutralizar la operación lanzada por el eje sionista Washington-Tel Aviv-Unión Europea para aislarla tras el asesinato del ministro Gemayel, en noviembre pasado, la organización Hezbolá lanzó una demostración de fuerza con masivas movilizaciones callejeras para exigir la renuncia del gobierno, que ya llevan siete días ininterrumpidos.

Tras siete días de movilizaciones continuas, con Beirut prácticamente sitiado, Hezbolá y la oposición prosiria libanesa preparan una gigantesca manifestación para este domingo en Beirut que busca convertir en un giro "histórico" de la ofensiva que inició el 1 de diciembre para provocar la caída del gobierno de Fuad Siniora, apoyado por el eje Tel Aviv-Washington y sus aliados europeos.

La escalada de movilizaciones, respaldadas por Siria e Irán, afronta un enfrentamiento sin retorno con el gobierno antisirio de Fuad Siniora respaldado por el lobby sionista de Europa y Estados Unidos.

La operación terrorista con el asesinato de Gemayel, respondió al mismo patrón operativo y al mismo objetivo que el asesinato de Hariri en el 2005: culpar por vía directa a Siria (y por vía indirecta a Hezbolá) del asesinato del ministro encuadrándolo dentro de una acción de Irán y del "terrorismo islámico" para crear una "guerra civil" y derrocar al gobierno de Líbano.
El suceso ocurrió el 21 de noviembre, a pocas horas de una denuncia de la Casa Blanca alertando sobre la preparación un "golpe de Estado" parar derrocar al gobierno de Líbano planificado desde Irán y Siria.

De la guerra interna por el poder que mantienen "prosirios" y "antisirios" se nutre la dinámica de todos los últimos acontecimientos políticos de Líbano, incluidos los asesinatos por métodos terroristas que la CIA y el Mossad israelí vienen instrumentando para dividir el país y promover una guerra civil también con un claro propósito: aislar y eliminar a Hezbolá y terminar con los sectores "prosirios".

Dentro de ese plan se inscribieron los asesinatos del ex primer ministro libanés, Rafic Hariri, en febrero de 2005, y el asesinato del ministro de Industria libanés, el "antisirio" Pierre Gemayel, igual que Hariri, conocido por su rechazo a la influencia Siria en el Líbano.
El primer ministro libanés, Fouad Siniora,acusó al líder de Hezbolá, Hassan Nasralá, de "planificar un golpe de Estado". Mientras lanzaba esta advertencia ante sus seguidores, se celebraba una nueva protesta contra su gobierno impulsada por el grupo chií y sus aliados prosirios.
El jueves pasado, Hassan Nasralá, el jefe del poderoso Hezbolá chiita, prometió que la oposición -una alianza de partidos prosirios y cristtianos- continuaría en las calles hasta vencer.
Un destacado aliado europeo del lobby sionista, el presidente de Francia, Jacques Chirac, afirmó el viernes que hay que apoyar al gobierno "legal y legítimo" de Fuad Siniora.
Por su parte, y después de que Washington denunciara nuevamente un "golpe de Estado" encabezado por Hezbolá, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, reiteró que el gobierno libanés "se encuentra bajo la fuerte presión de fuerzas extremistas y exteriores, incluyendo a Siria e Irán, que parecen decididos a tratar de desestabilizar a esta joven democracia".
"El lunes será un día nuevo para Líbano, las instituciones estarán paralizadas, sobre todo el puerto y el aeropuerto de Beirut, así como las administraciones públicas", escribía el sábado el diario Al Ajbar, próximo a Hezbolá, anunciando además que "se cerrarán carreteras principales".
A pesar de que el detonante de la crisis fue la renuncia, a mediados de noviembre, de seis ministros prosirios, entre los cuales había cinco representantes de la comunidad chiita encabezada por Hezbolá, los expertos ven en las movilizaciones callejeras una estrategia de "anticipación" a la maniobra contra Hezbolá iniciada por el eje sionista Washington-Francia-Tel Aviv para aislar y condenar a Hezbolá en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Como sucedió después de los asesinatos de Hariri y del periodista libanés "antisirio", Tueni, luego de la muerte de Gemayel la ONU anunció una investigación orientada a probar que Siria se encuentra detrás de esa operación.

En ese entramado operativo de culpar a Siria y al "terrorismo islámico" de los asesinatos se va conformando, a su vez, el "clima internacional" y el escenario para acciones militares contra Siria e Irán, y nuevas operaciones represivas de Israel en Gaza.

Con el asesinato de Hariri, el eje Washington-Tel Aviv y sus socios de la ONU (léase Francia y Gran Bretaña) crearon las condiciones para voltear al gobierno "prosirio" de entonces y expulsar a las fuerzas sirias del territorio libanés mediante una resolución del Consejo de Seguridad que se cumplió en septiembre de 2005 con Siria abandonando el Líbano.

En septiembre de 2005, las tropas sirias, acatando una resolución de la ONU operada por el eje EEUU-Gran Bretaña-Francia, abandonaron Líbano, y el gobierno "prosirio" era derrocado por los sectores "antisirios" apoyados por Israel y EEUU.

Finalmente, y por medio de elecciones, asumió el actual gobierno "antisirio", con Hezbolá y los sectores "prosirios" convertidos en segunda fuerza electoral y en oposición en el Parlamento.
Expulsada Siria del Líbano, quedaba abierta la puerta para una intervención militar estadounidense-israelí (tal como ocurrió el 12 de julio de este año) orientada a exterminar las bases logísticas y operativas de la guerrilla de resistencia libanesa Hezbolá, la única barrera que se opone a los planes judeonorteamericanos en ese país.

Cumplido el paso de la expulsión de Siria, el eje sionista judeonorteamericano fue por el objetivo complementario: el exterminio de Hezbolá y de sus estructura político-militar en Líbano, para poder controlar totalmente el país mediante el gobierno "antisirio", y proyectar desde ese país una cabecera de playa para las acciones militares contra Siria e Irán.

Con el asesinato de Gemayel , el eje Washington-Tel Aviv buscaba por elevación crear el aislamiento internacional de Hezbolá promoviendo una guerra de desgaste interno para conseguir por vías políticas y diplomáticas la destrucción de la guerrilla libanesa, que Israel y EEUU no pudieron lograr con 33 días de bombardeos interrumpidos que causaron ,más de 1.200 muertos y la destrucción de la economía y la infraestructura de Líbano.

Hezbolá, aprovechando el crecimiento político-militar y el consenso masivo que le otorgó su victoria con el repliegue de Israel de Libano, tejió alianzas y se lanzó a las calles a pedir la renuncia del gobierno pro-sionista que todavía no ha podido reaccionar tras siete días de cerco tejido por los militantes de Hezbolá.

Con la movilización masiva de este domingo Hezbolá sube la apuesta del enfrentamiento para voltear a los aliados del eje sionista europeo-estadounidense.



Noticia leida aproximadamente 1582 veces.
Contador actualizado cada 3 minutos

Por Editor de Le Monde Diplomatique en Colombia
Cuestionan gira de Ingrid Betancourt por Suramérica
Copyleft 2002, Aporrea.org