Redacción Central, 16 nov (PL) El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, estremecido por una impopularidad rayana al descalabro, puede ser presa de oscuros encantamientos tras su llegada el próximo lunes a Indonesia, donde hoy un brujo lo maldijo.
Según testigos, el conocido hechicero Ki Gendeng Pamungkas lanzó conjuros contra el mandatario en la ciudad de Bogor, 60 kilómetros al sur de Yakarta, la capital.
"Mi brujería le hará hincharse como un bróculi. Se sentirá incómodo. Sus hombres se tornarán paranoicos y pensarán que su presidente fue atacado. Habrá fuertes lluvias y relámpagos", presagió.
Durante un ritual, el practicante de magia negra sacrificó un cuervo, una serpiente y una cabra.
Luego mezcló su sangre con bróculi y azúcar de caña, aplicó esa composición en su rostro y dirigiéndose a Satanás invocó al mal, que presumiblemente caerá sobre el gobernante Gendeng Pamungkas explicó que se trata de una ceremonia vudú haitiana porque la magia indonesia no funciona contra extranjeros.
De este modo, dijo, las siniestras energías de esa práctica, considerada como una de las formas más poderosas de brujería, ensombrecerán la visita de Bush, también rechazada por líderes religiosos, estudiantes y sindicalistas.
Representantes de la comunidad musulmana indonesia, la mayor congregación islámica del mundo, amenazaron ayer con más manifestaciones luego del arribo del actual inquilino de la Casa Blanca.
Para el jefe del Consejo Mujahidin Indonesio, Ustadz Abu Bakar Ba´asyir, Bush es excelente en el arte de aparentar.
"Tiene muy poca ética. Su visita está ciertamente motivada por su propio interés o el de grupos", destacó el dirigente islamista, quien en varias ocasiones ha alertado sobre las severas presiones a las cuales estará expuesto el gobierno nacional.
El jefe de la administración norteamericana, quien se encuentra hoy en Singapur, llegará a territorio indonesio luego de participar en la clausura de la XIV Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico, en Vietnam.
Durante la estancia, de unas cinco horas, cenará con su homólogo, Susilo Bambang Yudhoyono, y ambos aprovecharán para discutir sobre temas de interés bilateral.
Por su parte, el embajador estadounidense en Yakarta, B. Lynn Pascoe, aseguró que la plática versará acerca de la pobreza, la corrupción y la proliferación de armas nucleares.
Observadores destacan, sin embargo, que Bush trata de limpiar su posición internacional, una semana después que su Partido Republicano perdió el control del Congreso, ahora en manos de los demócratas, tradicionales críticos de sus políticas de liberalización comercial.
Es así que el componente económico resulta clave en su gira por el sudeste asiático.
En otro orden, aunque las autoridades rehúsan proporcionar detalles sobre la llegada del jefe de Estado norteamericano, al principio se proyectó la construcción de un helipuerto para recibirlo en el jardín botánico de Bogor, el mayor de su tipo en el país.
La iniciativa desató fuertes reacciones de opositores partidistas y la indignación de las autoridades del histórico parque de la isla de Java, que data de 1817.
Por qué Bush tiene que ser tratado como algún tipo de dios, cuestionó el líder Partido del Mandato Nacional de Indonesia, Amien Rais.
En su opinión, se le debe recibir en el aeropuerto, servirle un delicioso arroz frito, una taza de café caliente, hablar con él lo que sea necesario y después invitarle a regresar a su casa.