|
Buenos Aires, 8 nov (EFE).- Con el regreso del sandinismo a Nicaragua no se volverán a repetir los "errores" de la revolución de 1979, aseguró Tomás Borges, ex ministro del Interior del primer gobierno de Daniel Ortega, ganador de las elecciones nicaragüenses.
"Fuimos insensatos, arrogantes, burócratas y una frustración por los errores" cometidos durante el gobierno sandinista de Ortega entre 1984 y 1990, admitió en una entrevista que publica hoy el diario Clarín de Buenos Aires.
Borges señaló que el sandinismo sigue siendo "amigo entrañable" de la revolución cubana y en esto no va a ceder "ni un milímetro", pero subrayó que en esta nueva etapa no quiere "tener enemigos".
"Queremos ser amigos de ellos (EEUU), pero siempre que nos respeten. No admitimos que nos traten de arrodillar", apuntó al considerar que espera que la relación de Nicaragua con la Casa Blanca "cambie cuando se vaya" el presidente George W. Bush.
Sostuvo que el sandinismo estará "encantado de la vida" si puede tener "una relación respetuosa con la única potencia mundial".
"Ahora somos amigos de la Venezuela de (Hugo) Chávez y nos sentimos orgullosos. Pero también tenemos buenas relaciones con el presidente (argentino) Néstor Kirchner, somos amigos de Lula Da Silva (Brasil) y de Evo Morales (Bolivia) y tendremos muy buenas relaciones con el Chile de (Michelle) Bachelet", puntualizó.
Quien fuera uno de los comandantes de la revolución que derrocó al régimen de Anastasio Somoza insistió en que "el mundo es hoy distinto" y esto lo ha entendido Ortega, quien ganó las elecciones nicaragüenses del domingo con el 38,59 por ciento de los votos.
Borges consideró que "ser de izquierda hoy" significa, entre otras cosas, "trabajar por los pobres, pero sin pelearnos con los ricos, porque eso es posible".
"Ahora somos una izquierda realista, lúcida, fiel a los intereses de los pobres", comentó.
Noticia leida aproximadamente 2963 veces. Contador actualizado cada 3 minutos
|