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    Mundo en revolución
"Estados Unidos ha pisoteado constantemente la dignidad de nuestro país"
Organizaciones progresistas Guatemaltecas: "no se debe elegir a Guatemala al Consejo de Seguridad"
Por: Red por la Paz y el Desarrollo de Guatemala
Fecha de publicación: 23/10/06
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Guatemala no debe salir electa para el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas

Es sabido que Guatemala y Venezuela compiten actualmente por un lugar en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, para lo cual se necesitan 128 votos en el próximo período de sesiones de la Asamblea General. Para cualquier país constituye un honor ser elegido miembro no permanente de dicho Consejo, por lo que los países centroamericanos y caribeños han visto con agrado que los grandes países de la región latinoamericana hayan aceptado que la rotación periódica de miembros no permanentes incluya a los pequeños. Así, la candidatura de Guatemala surgió dentro de un marco de igualdad de oportunidades.

No obstante, la coyuntura actual del mundo y de Guatemala hace que dicha candidatura sea hoy totalmente desaconsejable. Resulta difícil de entender esta lapidaria afirmación cuando, en mi condición de guatemalteco, doy gran valor al papel que el país puede jugar en el seno de las Naciones Unidas. Sin embargo, es precisamente por este motivo que pienso, al igual que muchos otros guatemaltecos, que no se debe elegir a Guatemala al Consejo de Seguridad; es más, el gobierno debiera retirar la candidatura.

Hay tres razones fundamentales para ello. En primer lugar, la situación interna del país. No solamente existe una gran deuda en el cumplimiento de los Acuerdos de Paz firmados hace 10 años, desperdiciando el logro de la paz y el apoyo de la comunidad internacional, sino que las condiciones del país han venido en constante deterioro. Luego de un breve respiro inicial, la situación de los derechos humanos se ha venido haciendo cada día más grave, particularmente con el asesinato de mujeres y niños y los ataques y amenazas en contra de los defensores de derechos humanos y de quienes buscan justicia, así como la constante tergiversación del estado de derecho, haciendo prevalecer el derecho a la propiedad privada por encima del derecho a la vida, particularmente en el caso de campesinos y trabajadores. Las declaraciones de los miembros de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), por muy cautelosas y diplomáticas que hayan sido, demuestran una gran preocupación por lo que ocurre en el país.

 

La segunda razón es el papel que Estados Unidos le ha asignado a Guatemala en su pugna por aislar al Presidente Hugo Chávez de Venezuela. El Presidente Bush no desea tener a Venezuela en el Consejo de Seguridad, porque con ello aparecerá un nuevo obstáculo a su política imperialista. Aunque sigue manejando el veto para promover sus intereses, a Estados Unidos le interesa tener aliados incondicionales en el Consejo de Seguridad. En este empeño, ha decidido dar todo su apoyo a Guatemala, convirtiéndose en su principal y nada discreto promotor. No solamente exhorta a su elección con todos los métodos persuasivos que puede y sabe utilizar, sino que deja en claro que la elección de Guatemala solamente es posible por el respaldo que Estados Unidos le proporciona.

La tercera razón, sin duda la más importante, es que, con excepción de la primavera democrática de Guatemala, de 1944 a 1954, Estados Unidos ha pisoteado constantemente la dignidad de nuestro país, sin que los gobiernos guatemaltecos hayan hecho nada en absoluto por rescatar su soberanía. Hechos históricos deleznables se han sucedido: el territorio guatemalteco fue utilizado para entrenar a los cubanos anticastristas que invadieron a Cuba en 1961; las fuerzas armadas, a la luz de la doctrina de la seguridad nacional, aplicaron políticas de genocidio y tierra arrasada contra nuestra población, para promover los intereses de Estados Unidos en la Guerra Fría; los gobiernos se han prestado como instrumentos para favorecer la política agresiva de Estados Unidos en el seno de las Naciones Unidas; y, más recientemente, el Presidente Berger ha aceptado que el Presidente Bush ni siquiera se digne contestar a su pedido de conceder el estatus de protección temporal (TPS) a los guatemaltecos que trabajan en los Estados Unidos.

La participación de Guatemala en el Consejo de Seguridad resulta así, no sólo una amenaza para los países que tienen diferencias con los Estados Unidos, sino ocasión de afrenta constante a la soberanía y dignidad de nuestro país. Sin remedio alguno, jugará permanentemente el papel de instrumento dócil del imperio. Nos corresponde la obligación de oponernos a seguir siendo motivo de manipulación. Esperemos a un mejor período de la historia, en el cual el gobierno guatemalteco se corresponda mejor con los intereses de sus grandes mayorías, requisito indispensable para defender la soberanía nacional, y a que el imperio cambie de manos. Entonces, no solamente estaremos a favor de que Guatemala llegue al Consejo de Seguridad de la ONU, sino que aportaremos, en la medida de lo posible, a su mejor y muy responsable desempeño.

Raúl Molina-Mejía

Coordinador General de la Red por la Paz y el Desarrollo de Guatemala (RPDG) 

gpdn@optonline.net



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