Según el estudio de la Fundación Friedrich
Ebert citado por el dominical 'Bild am Sonntag', el ocho por ciento de
la población pertenece a esta nueva clase baja. Esta nueva pobreza es
especialmente patente en el este con un 20 por ciento de los
ciudadanos, mientras en el oeste sólo un cuatro por ciento de la
población pertenece a este estamento.
Dos terceras partes de
esta clase pobre han perdido sus puestos de trabajo. El resto cree que
su empleo no es seguro. La mayoría de estas personas tiene salarios muy
bajos, muchas deudas, prácticamente ninguna reserva económica, como
puede ser una propiedad inmobiliaria, y escaso respaldo familiar.
Los
nuevos pobres se sienten socialmente marginados y abandonados por el
Estado y muchos de ellos creen que con menos extranjeros en el país se
solucionarían sus problemas, señala el estudio.
El informe
provocó la alarma en el SPD, cuyo presidente, Kurt Beck, fue el primero
hace unos días en hablar de esta nueva clase baja y de la necesidad de
combatir esta situación. El secretario general del SPD, Hubertus Heil,
aseguró en una entrevista al diario 'Der Tagesspiegel', que su partido
se ha propuesto luchar contra estos problemas y elaborar una nueva
filosofía del Estado social.
'La nueva pobreza no sólo es una
pobreza material' sino también cultural y educacional; además, se
caracteriza por ofrecer menos oportunidades de llevar una vida sana,
señala Heil, para quien la clave está en fomentar un 'Estado
preventivo'.
No se trata de que el Estado social se centre
simplemente, como en el pasado, en transferir fondos, sino de crear las
condiciones necesarias para prevenir la pobreza, por ejemplo, logrando
que las guarderías infantiles sean gratuitas, señala Heil.
Uno
de los grandes problemas de la educación alemana son las deficiencias
en un sistema gratuito y que funcione a tiempo completo de forma que
los padres puedan trabajar. Heil reconoce algunos errores en los
últimos años en el sistema social, al permitir, por ejemplo, que en el
mercado laboral pueda haber una 'explotación' del trabajador.
Herencia del Gobierno Schröder
Como
ejemplo cita el caso de guardas de seguridad en el este de Alemania que
trabajan por 3,50 euros la hora, aludiendo también a la necesidad de
regular el salario mínimo. En Alemania la negociación de los convenios
colectivos es competencia exclusiva de los agentes sociales y no existe
el salario mínimo por ley, pendiente de discusión desde hace tiempo.
Para
Ottmar Schreiner, uno de los afines a la corriente de izquierda del
SPD, la nueva pobreza es sobre todo consecuencia de la política de
reformas del socialdemócrata Gerhard Schröder. 'La pobreza y
marginación social no nos ha sobrevenido así porque así... son
resultados de la política de Gerhard Schröder', sobre todo de su
política de trabajo liberal, afirma Schreiner, uno de sus principales
críticos del Gobierno del ex canciller.
Schreiner celebra que su
partido se haya percatado por fin de que hay millones de personas que
no logran salir de un sector laboral con salarios paupérrimos. A juicio
de Hubertus Heil, el hecho de que el SPD esté en coalición con los
cristianodemócratas no es obstáculo para dar un giro a esta situación.
'La
gran coalición ya ha puesto muchas cosas en marcha: el programa de
crecimiento, el dinero para las familias, la reforma del federalismo y
la consolidación presupuestaria son algunos de los puntos', dice Heil.