Bagdad, 09 Oct. ABN.- Las fuerzas estadounidenses perdieron 29 soldados en sólo ocho días en Irak, donde la resistencia prosigue sus acciones contra los ocupantes extranjeros y sus colaboradores en diferentes puntos del país, según informó Prensa Latina.
El Comando Central de las tropas norteamericanas destacadas en Irak confirmó que uno de sus militares pereció el pasado sábado, cuando un comando rebelde con armas cortas abrió fuego contra su patrulla que vigilaba un sector al noroeste de esta capital.
Un segundo militar perdió la vida en la misma jornada al estallar una bomba al paso de su vehículo. El escueto comunicado del Ejército omitió el lugar donde ocurrieron las acciones guerrilleras.
En lo que va de mes Estados Unidos perdió casi una treintena de efectivos, y en tres años de invasión y posterior ocupación han fallecido dos mil 741 soldados, la mayoría en acciones de la resistencia.
Este domingo, dos tanques de las tropas norteamericanas fueron destruidos en la ciudad de Diwaniya, en el sur de este país árabe, donde se impuso un toque de queda en medio de los fuertes combates ocurridos entre los invasores y las milicias chiítas.
Los insurgentes son leales al clérigo chiíta Moqtada Al Sadr. El mando de los agresores no reportó baja alguna en esta zona.
El Ministerio iraquí del Interior informó este domingo que cuatro policías fueron heridos al estallar una bomba cerca de su patrulla que vigilaba el centro de Bagdad.
Miembros del mismo cuerpo militar encontraron 15 cadáveres en diferentes puntos de la capital, todos atados, con los ojos vendados y con signos de torturas.
El hallazgo ocurrió 24 horas después de que fueran reportadas 51 muertes en varias ciudades iraquíes.
Emisoras locales dieron cuenta de la muerte a tiros del capitán de la selección iraquí de balonmano, Nassir Schamil. El incidente ocurrió en su propia joyería de Bagdad.
Yasim Aref Hasan, responsable de la televisión iraquí Asharquía, perdió la vida en un atentado efectuado este domingo en Bagdad.
Funcionarios de Naciones Unidas y estatales aseguran que en Irak mueren más de un centenar de civiles a diario, lo cual demuestra el nivel inseguridad que exhibe este país árabe tras la ocupación estadounidense en 2003.
Expertos consideran que la situación actual impide al Gobierno del primer ministro, Nuri al Maliki, reestablecer el orden y crear una dirección de reconciliación nacional.