El presidente brasileño se imponía en las elecciones presidenciales de este domingo, aunque por estrecho margen, al obtener menos de la mitad de los votos, tendrá que medirse en una segunda vuelta frente a su más cercano contricante, el socialdemócrata Geraldo Alckmin.
Con el 100 por ciento del censo escrutado, el Tribunal Superior Electoral de Brasil le atribuye a Lula 48,61 por ciento de los votos, ante el 41,64 por ciento obtenido por Alckmin y Heloisa Helena con 6.85.
De mantenerse esta tendencia, Lula y Alckmin deben medirse en una segunda vuelta electoral el 29 de octubre, porque el actual gobernante no superó 50 por ciento de los votos escrutados.
El ministro Tarso Genro (Relaciones Institucionales) admitió en la noche de este domingo que la elección presidencial será definida en una 2ª vuelta.
Según el, faltó poco para que el petista Luiz Inácio Lula
da Silva venciera en la primera vuelta.
"La votación del presidente Lula fue
espectacular, faltó muy poco para ganar la elección en la primeira vuelta. Pero vamos a la segunda a discutir el futuro del país, discutir el programa de gobierno" dijo Genro.
Tarso dijo aún que el presidente está "honrado" con la
votación que recibío y, en la segunda vuelta demostrará que su propuesta de gobierno "no solo es la mejor para el país, sino que será la del futuro de la nación" dijo.
El ministro señaló
que Lula deberá ir a los debates con Geraldo Alckmin
(PSDB).
"En la segunda vuelta tendrá la oportunidad de discutir los programas de gobierno y el futuro de la nación. Son dos posiciones de gobierno nítidas: una del gobierno actual y la otra de un gobierno que ya estuvo en el poder por ocho años. Ahora habrá mucho debate y no uno desigual de tres contra uno".
En opinión de Genro, hubo un " cerco político muy grande" contra la candidatura de Lula. Según el, Lula no ganó en la primera vuelta porque no llegó al 50 % de los votos (válidos).