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Es necesario que nos acoplemos a la nueva era que se levanta en el horizonte mundial, dijo Chávez | Credito: ABN |
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LA HABANA.- Mandatarios y representantes de 118 países concluyen el sábado la XIV Cumbre del Movimiento de Países No Alineados con llamados a revitalizar el grupo que durante los próximos tres años encabezará Cuba, anfitrión que ha pedido unión para enfrentar a Estados Unidos.
En ausencia de Fidel Castro que continúa su recuperación de una cirugía intestinal, su hermano Raúl dio comienzo a una sesión en la que como primer punto se eligió a Egipto como la sede de la XV Cumbre del NOAL en 2009.
Al término de la jornada, que se espera maratónica porque están inscritos más de 80 oradores registrados, el movimiento debe adoptar una declaración final en la que asumirán posiciones sobre algunos de los principales temas de la agenda internacional como el terrorismo y los conflictos en Medio Oriente.
Las críticas que Cuba lanzó ayer contra Estados Unidos comenzaron a tener eco entre algunas delegaciones.
El presidente del parlamento de la República Popular Democrática de Corea, Kim Yong Nam, dijo que en el siglo XXI las aspiraciones de la humanidad por la justicia y la paz se enfrentan ``a la arbitrariedad y unilateralismo de la superpotencia''.
Dijo que a su país ``no le ha quedado otra opción'' que poseer armas nucleares como una forma de defensa ante la ``política hostil'' de Estados Unidos, y pidió que el NOAL ``debe oponerse colectivamente a las posiciones arbitrarias y unilaterales dirigidas a países específicos para crear un nuevo orden internacional equitativo''.
Si bien Raúl tuvo su primera oportunidad de mostrar al mundo su estilo de liderazgo, ha sido Chávez quien se ha robado el show durante el encuentro, consolidándose como el relevo natural de Castro en el espectro de la izquierda mundial.
La cumbre también ha sido escenario de la disputa que Venezuela y Guatemala libran por obtener en octubre un asiento temporal en el Consejo de Seguridad.
El NOAL, creado en 1961 como un movimiento que agrupa los intereses de los países del tercer mundo en la época de la Guerra Fría, espera salir fortalecido de esta reunión para tener una mayor voz en los escenarios internacionales de cara a los que consideran los desafíos del siglo XXI, como el terrorismo.
``Un Movimiento No Alineado fortalecido nos permitirá asumir una posición más enérgica en todos los organismos de las Naciones Unidas, incluidos aquellos con membresía restringida'', dijo el presidente de Surinam, Runaldo Ronald Venetiaan, en referencia al Consejo de Seguridad de la ONU en donde sólo cinco países (China, Francia, Rusia, Gran Bretaña y Estados Unidos) tienen poder de veto.
``El terrorismo es uno de los principales desafíos de nuestra época... y debemos ser vanguardia en condenar el terrorismo y estar también a la vanguardia para elaborar medidas y combatirlo'', señaló por su parte el primer ministro de Bhután, Lyonpo Khandu.
Para el presidente de Ecuador, Alfredo Palacio, las ``voces'' del NOAL ``deben ser escuchadas'' en tanto en sus países vive el 55% de la población y suman las dos terceras partes de los miembros del sistema de Naciones Unidas.
``Es tiempo que nos empecemos a alinear seriamente: nuestro movimiento debe alinearse para mejorar la vida de nuestro pueblo'', pidió el primer ministro de Tailandia, Thaksin Shinawatra.
Los participantes confiaron que Cuba hará un buen papel durante su presidencia del NOAL y desearon la pronta recuperación a Fidel Castro, quien fue escogido para asumir el liderazgo del movimiento.
Se había especulado que Castro reaparecería durante este encuentro, pero el viernes su canciller Felipe Pérez Roque dijo que los médicos le habían recomendado continuar en reposo.
Pese a que no se presentó en público, el mandatario cubano ha mantenido encuentros con algunos delegados que asisten a la reunión de la NOAL como el presidente venezolano Hugo Chávez y el secretario general de la ONU, Kofi Annan.
La prensa local informó que la noche de ayer también recibió al presidente de Argelia Abdelaziz Bouteflika, y publicó una foto en la que se observa a Castro en bata de dormir, la vestimenta con la que ha recibido a todos los demás.