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La medida fue adoptada por el juez Jorge Oyarbide, el mismo que el lunes tomó igual resolución con el ex ministro de Economía, José Alfredo Martínez de Hoz, y de Interior, el ex general Albano Harguindeguy, quienes integraron el gabinete de Videla, a partir del golpe de estado de marzo de 1976.
Todos habían sido indultados por el ex presidente Carlos Menem en 1990, lo que impedía su juzgamiento por crímenes de lesa humanidad.
Los tres son señalados como presuntos responsables, en distintos eslabones de la cadena de mandos, en el secuestro extorsivo y privación ilegítima de la libertad del empresario textil Federico Gutheim y de su hijo Miguel, entre 1976 y 1977, informó la agencia Télam.
Las detenciones tuvieron como único móvil ejercer presión sobre Gutheim para que negociara con empresarios extranjeros la solución a un negocio frustrado de exportación de algodón, según la denuncia de la Secretaría de Derechos Humanos, que se presentó como querellante en el caso.
El ex ministro de Economía llegó a estar detenido 77 días por este episodio y procesado, al igual que Videla y Harguindeguy. Pero la causa quedó en nada por los indultos.
El fallo de Oyarbide implica que Videla, como sus ex funcionarios, quedan a disposición de los tribunales para ser juzgados. Se descuenta que los acusados apelarán la resolución ante la Cámara Federal y en última instancia ante la Corte Suprema de Justicia, que aún tiene pendiente un pronunciamiento sobre la inconstitucionalidad o no de los indultos.
Videla, de 81 años, cumple arresto domiciliario en otras causas por crímenes de lesa humanidad como el robo de bebés nacidos en cautiverio y el Plan Cóndor, un acuerdo de cooperación entre las dictaduras de Sudamérica en los 1970 para perseguir opositores.
Llegó al poder el 24 de marzo de 1976 al frente de un golpe militar que derrocó a la presidenta constitucional María Estela Martínez de Perón. En 1981 pasó a retiro y fue reemplazado por al general Roberto Viola.
Su mandato es considerado como la etapa más represiva del régimen, en la que se produjeron la mayor cantidad de secuestros y asesinatos.
Según diversos cálculos, entre 9,000 y 30,000 personas fueron muertas durante la dictadura de 1976 a 1983.
Videla también fue uno de los cerebros del “Plan Cóndor”, un pacto entre las dictaduras de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Uruguay y Paraguay para colaborar en la represión. Así estrechó vínculos con otros dictadores como Augusto Pinochet en Chile y Alfredo Stroessner en Paraguay.
