De acuerdo con el privado Instituto Brasileño de Opinión Pública y
Estadística (Ibope), el mandatario cuenta con 49% de las preferencias
frente a 22% de su más cercano rival, el socialdemócrata Geraldo
Alckmin, para los comicios del 1 de octubre. En un lejano tercer lugar
está la senadora izquierdista Heloisa Helena Lima con 9%.
Según los porcentajes, Lula vencería en primera vuelta con ventaja de 15 puntos.
Por
las normas electorales brasileñas, si ningún aspirante consigue la
mayoría absoluta de los sufragios, los dos candidatos más votados deben
medirse en un segundo turno.
Plan de gobierno
El
presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, presentará mañana en
Sao Paulo su programa de gobierno para un eventual segundo mandato que
hasta hoy ninguno de sus adversarios parece amenazar, ya que sigue
primero en las encuestas.
El programa fue elaborado por 32
comisiones integradas por miembros de los partidos de la coalición "La
Fuerza del Pueblo", que presenta a Lula como candidato a las elecciones
del 1 de octubre próximo.
Al frente de esa coalición está el
Partido de los Trabajadores (PT), fundado por Lula en 1980, que en 2005
atravesó un grave escándalo de corrupción que ha llevado a varios de
sus más reconocidos líderes ante la justicia.
Junto con el PT,
integran la coalición el Partido Comunista do Brasil (PCdoB) y el
Partido Republicano Brasileño (PRB), dos fuerzas de escasa presencia
electoral.
Aunque los partidos mayoritarios están en la oposición, Lula parece tener la reelección al alcance de la mano.
Todas
las encuestas hechas hasta hoy le atribuyen una intención de voto
cercana al 50 por ciento, suficiente para garantizarle la victoria en
la primera vuelta.
Según fuentes del PT, el programa de
gobierno que ofrecerá Lula para el período 2007-2010 no tendrá muchas
sorpresas y será "más de lo mismo", aunque con un acento social aún más
marcado.
Los puntos principales de la oferta electoral de Lula
serán la estabilidad económica, la consolidación de Brasil como
potencia exportadora y vastos programas sociales de corte más
asistencial que estructural, como los aplicados hasta ahora.
En
política exterior, seguirá con la integración regional por medio del
Mercosur y con la naciente Comunidad Suramericana de Naciones como
punta de lanza.
Según declaró el vicepresidente del PT, Marco
Aurelio García, se tratará de buscar "un salto cualitativo" en la
gestión de Lula, "sin rupturas con el modelo", y se potenciará el
crecimiento económico con una mayor distribución de renta.
"Serán otros cuatro años para profundizar todos los logros" del actual gobierno, afirmó el presidente del PT, Ricardo Berzoini.
Tanto
Lula como los partidos que lo apoyan están convencidos de que el actual
gobierno ha sido "exitoso" en lo económico y social, por lo que
consideran que no deberá haber grandes cambios en esas áreas.
En
lo político, los escándalos del año pasado y otros que tienen al borde
de la destitución y posterior juicio a 73 parlamentarios sí imponen una
revisión, según la evaluación hecha por el PT.