|
Bagdad 10 agosto. - Un atentado con explosivos causó la muerte a 35 personas este jueves en la ciudad santa chiita de Najaf, mientras que a la morgue de Bagdad llegaron en julio mil 850 cadáveres, cifra que representa un nuevo recrudecimiento de los asesinatos de carácter confesional en Irak.
La cifra representa un aumento con respecto a los cadáveres contabilizados en junio, que ascendieron a mil 350, mientras que un reciente informe de la ONU cifró en un promedio de cien los asesinatos diarios en Irak.
Según el documento de Naciones Unidas, más de 14 mil civiles iraquíes murieron en los primeros seis meses de 2006.
En Najaf un hombre con un cinturón repleto de explosivos se hizo saltar por los aires a la entrada de un mercado del casco antiguo de la ciudad, a 150 metros del mausoleo del imán Alí y de las oficinas del gran ayatolá Alí Sistani, la principal autoridad religiosa chiíta de Irak.
La acción costó la vida a al menos 35 personas y otras 112 resultaron heridas, según los servicios del ministerio de Sanidad.
Un grupo islamista sunita poco conocido, los Soldados de los Compañeros del Profeta, reivindicó la acción, que aseguró haber cometido en nombre de la defensa de la comunidad sunita en un comunicado publicado en Internet.
Por su parte, un portavoz del Consejo Superior de la Revolución Islámica en Irak (CSRII), uno de los más importantes partidos chiitas dirigido por Abdel Aziz Hakim, se apresuró a condenar el atentado.
Saheb Ameri, portavoz del jefe radical chi{ita Moqtada Sadr, pidió a las autoridades iraquíes que tomen "medidas de seguridad draconianas" y subrayó "la necesidad de reactivar el papel de los comités populares para proteger a los ciudadanos", en referencia a las milicias existentes en los diferentes barrios de Bagdad.
Najaf, que suele ser escenario de atentados sangrientos, alberga el mausoleo del imán Alí, el lugar más sagrado del Islam chiita. El imán Alí fue el cuarto califa y el primer imán chiíta, además de ser primo y yerno del profeta Mahoma.
El atentado de este jueves es el último de la actual ola de violencia confesional en Irak ante la que algunos altos responsables estadounidenses hablaron abiertamente en días pasados del peligro de una guerra civil.
Cinco civiles murieron y otros doce resultaron heridos por un obús disparado el jueves por la noche contra un café de Husseiniya, un suburbio al noreste de Bagdad, mientras que otras seis personas perdieron la vida en un atentado con bomba en un restaurante en el suroeste de la capital, en el barrio de Saadiya, según la policía.
En este marco de violencia diario, 15 personas resultaron muertas este jueves en Irak.
En Bagdad, 13 personas murieron -siete miembros de los comandos de la policía y seis civiles- en sendas acciones, un enfrentamientos con insurgentes en el suroeste de Bagdad y la explosión de una bomba en un restaurante.
Por su parte, cerca de Baquba, al norte de Bagdad, dos policías murieron y siete resultaron heridos en un ataque contra su puesto de control.
A mediados de junio, el primer ministro iraquí Nuri Maliki puso en marcha un plan de seguridad para Bagdad en el que se movilizaron 50 mil miembros de las fuerzas de seguridad iraquíes y soldados estadounidenses.
El fracaso de esta iniciativa motivó el lanzamiento el lunes de una "segunda fase" en la que participarán cinco mil militares estadounidenses adicionales.
Asimismo, cinco militares estadounidenses perdieron la vida en las últimas 24 horas en la provincia rebelde sunita de al-Anbar, en el oeste del país.
Desde la invasión estadounidense de Irak, en marzo de 2003, dos mil 596 militares norteamericanos murieron en territorio iraquí, según un balance elaborado por la AFP a partir de datos del Pentágono.
Noticia leida aproximadamente 1005 veces. Contador actualizado cada 3 minutos
|