Alerta de la Central de Trabajadores

Argentina presenta un panorama que ya supera los 35 mil despidos

Buenos Aires, febrero 2 - El Observatorio del Derecho Social de la CTA Autónoma dio a conocer su segundo informe sobre los despidos. En el trabajo advirtió que la ofensiva contra los trabajadores “avalada e impulsada por el gobierno nacional se ha profundizado en las últimas semanas”, sumando a las cesantías “amenazas generalizadas de despidos y un creciente uso de la fuerza pública contra dirigentes de organizaciones sindicales y sociales”.

“Debilitar la capacidad de resistencia de los trabajadores es una parte central de la estrategia del gobierno nacional para llevar adelante su programa económico”, advierte la central obrera. “Para ello ha recurrido, en primera instancia, a un shock de despidos en el sector público en paralelo a las desvinculaciones que ya se venían produciendo en el sector privado.”

En base a fuentes directas e información periodística, el Observatorio hizo un relevamiento de los que perdieron el empleo entre los meses de diciembre de 2015 y enero de 2016, tanto en el sector público como el privado, que supera los 35 mil despidos. El trabajo aclara expresamente que algunos fueron revertidos como consecuencia de la acción colectiva.

“Las acciones de amedrentamiento de los empleadores y del Gobierno en sus distintos niveles no se limitan a efectivizar miles de despidos”, indica en este sentido, “sino que también incluyen amenazas concretas de reducir las dotaciones de trabajadores y, en casos más limitados, apelan a la violencia física y a la fuerza pública para reprimir y contener la reacción colectiva”.

La CTA apunta que los despidos y las amenazas son parte de una misma dinámica, que tiene por objetivo atemorizar al conjunto de los trabajadores. “Para ello es necesario demostrar que las amenazas de despido pueden hacerse efectivas en cualquier momento. Los despidos son de esta manera ejemplificadores, tanto para los trabajadores directamente afectados como para el resto de sus compañeros que permanecen amenazados.”

Los investigadores recordaron que en el sector público “la precariedad contractual, que ha alcanzado a miles de trabajadores durante los últimos años, ha facilitado significativamente la tarea de los nuevos funcionarios de turno, que en muchos casos se han limitado a no renovar contratos temporales”. Por esto la gran mayoría de los alcanzados por esta primera ola de despidos han sido los que estaban en una situación de mayor precariedad, por ejemplo integrantes de cooperativas de trabajo, estatales a los que se pagaba como monotributistas y miembros de plantas transitorias, más allá de que tuvieran años de antigüedad.

El Observatorio advirtió que no debe perderse de vista “que no estamos frente a una situación de crisis donde ‘todos pierden’. Por el contrario, existen claros ganadores del programa de ajuste económico en curso –el sector ligado a la exportación de productos primarios, las empresas concentradas del sector servicios y de algunas ramas industriales y el sector financiero– que, una vez más, se preparan para ‘llevársela en pala’. Hacia ellos –concluyó– también debe dirigirse el cuestionamiento del conjunto de los trabajadores”. El informe completo puede leerse en

Esta nota ha sido leída aproximadamente 2370 veces.



Recomienda la lectura de esta nota a través de las redes sociales



Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



US Y ab = '0' /internacionales/n285168.htmlC0http://NON-VEca = .