Colombia debe acatar fallo de La Haya, afirma Samper

Ernesto Samper

Ernesto Samper

Credito: Archivo

20 de noviembre de 2012.- El expresidente colombiano Ernesto Samper sostuvo hoy que su país debe acatar el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de la ONU en La Haya sobre el litigio territorial con Nicaragua.

En declaraciones a periodistas, recordó que una de las características principales de la política exterior colombiana ha sido siempre el respeto a las normas del derecho internacional y la solución pacífica de diferendos y controversias.

Samper comentó de esa manera la decisión de ese órgano de Naciones Unidas de ratificar la soberanía del país sobre el archipiélago de San Andrés a la par que cedió una amplia faja marítima a Nicaragua.

Aunque admitió su sorpresa ante la decisión de la CIJ y consideró natural la insatisfaccion de los colombianos -el mismo, entre ellos-, a su juicio el camino consiste en buscar alternativas que alivien el impacto del dictamen.

Uno de esos caminos, sugirió, es solicitar aclaraciones a la Corte sobre las latitudes y las longitudes concernientes a los límites trazados entre los dos países, pero de todas maneras, para que el tema tenga un asentamiento jurídico sólido, debe contar con un referente en el Congreso, precisó.

El exmandatario celebró la decisión de la Corte sobre la soberanía de Colombia en torno a las islas de San Andrés y Providencia, y su rechazo a la frontera marítima propuesta por Nicaragua, que se extendía hasta las proximidades de la ciudad de Cartagena de Indias.

Esperaba que la demarcación se hiciera siguiendo la línea del meridiano 82 o algo parecido; al menos esa era la hipótesis, dijo.

Tras reiterar que "la decisión no es en blanco y negro y hay que transitar un camino de aclaraciones", recomendó intercambiar cuanto antes con Nicaragua para definir enclaves y el futuro de las aguas en litigio.

La víspera el presidente Juan Manuel Santos objetó la decisión de la Corte sobre límites marítimos, algunos de cuyos aspectos rechazó al considerar que el tribunal internacional incurrió en "errores, omisiones, excesos e inconsistencias que no podemos aceptar", expresó en una alocución pública de 17 minutos en el Palacio de Nariño.

En vez de limitarse a trazar la línea en el área regulada por el Tratado Esguerra- Bárcenas, cuya vigencia reconoció, la Corte resolvió extenderla por el oriente hasta 200 millas de la costa nicaragüense, con lo cual infligió una reducción de nuestros derechos de jurisdicccion sobre áreas marítimas.

Como resultado de ello, los cayos de Serrana y Quitasueño -cuya soberanía le ratificó a Colombia- quedaron enclavados en aguas territoriales nicaragüenses.

El tribunal no tuvo en cuenta, añadió, que existe una contradicción entre lo estipulado y varios tratados internacionales vigentes con lo cual surgen una serie de complejidades entre los países del Caribe, que nos obliga a trabajar con los Estados vecinos -también afectados- para resolverlas, ni tampoco atendió a cuestiones de seguridad y acceso a fuentes.

Santos anunció que su gobierno, aun cuando respeta la decisión, de caracter definitivo e inapelable, recurrirá a cuantas fórmulas y mecanismos estén a su alcance para resolver esta situación.

Iniciamos ahora un período de trabajo y concertación de los poderes públicos para analizar los efectos del fallo, en particular frente a nuestra Constitución, y obrar en consecuencia, concluyó.

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