Pazmiño remitió su impugnación a los comisionados de la CIDH, así
como al secretario de la OEA, José Miguel Insulza, solicitando se deje
sin efecto el referido concurso, al haberse evidenciado actos que
afectan a la transparencia del referido proceso.
El 16 de
noviembre de 2011, la CIDH publicó el anuncio de vacante al cargo de
secretario 3jecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
(CIDH). A partir de esa fecha corrió el plazo de postulaciones hasta el 1
de mayo del año en curso, dentro del cual el ecuatoriano Patricio
Pazmiño Freire, presentó su postulación con el propósito de aportar al
fortalecimiento del Sistema de Protección de Derechos Humanos en nuestro
continente.
Con fecha 1 de junio de 2012 se publicó, en la
página web oficial de la CIDH, la lista de los candidatos finales a
ocupar el cargo de Secretario Ejecutivo; fecha desde la cual se dio
inicio al plazo de un mes para recibir observaciones.
Durante ese plazo, Pazmiño presentó por escrito una serie de impugnaciones sobre el desenvolvimiento del proceso por parte de la CIDH, sobre todo respecto al principio de publicidad que debía revestir la selección de dichos candidatos, puesto que el organismo no publicó, ni permitió el acceso a la información de dicho proceso.
En base a dichas impugnaciones y al derecho al libre acceso a la información, Pazmiño solicitó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos se hagan públicas las comunicaciones, oficios y correos electrónicos intercambiados por los comisionados que tengan estricta relación con la revisión y calificación de las postulaciones, así como los criterios vertidos en el proceso de análisis de las hojas de vida de los concursantes.
Dicha solicitud tenía como base la existencia de un posible conflicto de intereses entre los comisionados y la nacionalidad de algunos candidatos, además de una clara transgresión del principio de publicidad que debía caracterizar a la selección, conforme el artículo 11 del Reglamento de la CIDH. Dicha solicitud que no solo fue negada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, sino que además, de manera arbitraria y sin fundamento jurídico; decidió convertir un proceso administrativo y de carácter público, en un proceso secreto resguardado por el principio de confidencialidad y máxima reserva, sostiene el ecuatoriano.
Pazmiño señaló que lo anterior atenta y vulnera el derecho fundamental de libre acceso a la información, contenido en el artículo 13.1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos; además irrespeta estándares establecidos por sentencias vinculantes dictadas por la Corte IDH.Agregó que dichas actuaciones ponían en riesgo la credibilidad del organismo dentro de la región, ya que deslegitimaría el proceso de selección de Secretario Ejecutivo de la CIDH, como también su designación; lo cual no solo afectaría la confianza depositada por la Región en la Comisión IDH; sino que además pondrían en peligro el esfuerzos que los Estados Americanos han realizado para fortalecer la transparencia e independencia que deben caracterizar el Sistema Interamericano de Derechos Humanos.