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Existe el deseo de alcanzar una solución para finales de diciembre a la luz del proceso para elaborar el presupuesto estatal del año fiscal 2010, dijo Okada en Yokkaichi, en la prefectura de Mie.
Las relaciones bilaterales viven fricciones por ese asunto luego de que el primer ministro, Yukio hHtoyama, prometió que revisará un plan acordado en 2006, según el cual, la base de Futemma, en Ginowan, debe ser reubicada para 2014 en una zona en la menos poblada localidad de Nago, en la mencionada isla.
Aunque con una solución definitiva aún por presentar, Hatoyama favorece la salida de la referida instalación de la ínsula y de ser posible del país, a lo cual la Casa Blanca se opone.
Un grupo de trabajo bilateral, creado con vistas a resolver el problema, sostuvo una reunión recientemente.
El primer ministro señaló que está en contacto con los ministros competentes para fijar la posición sobre el tema y sugirió que básicamente se guiará por las deliberaciones del mencionado grupo.
Okada viajó hace unos días a Okinawa para defender su propuesta de unir las funciones de Futemma con las de la base de Kadena, idea rechazada por el Pentágono y los gobiernos locales.
El tema fue abordado durante la reciente visita del presidente estadounidense, Barack Obama, a este país, ocasión en que los dos gobiernos se comprometieron a trabajar por una solución rápida del conflicto.
La presencia militar de Estados Unidos encuentra un fuerte rechazo en Japón por razones que van desde la contaminación ambiental, asociada a ella, hasta los delitos cometidos por soldados contra la población civil.
