El número de denuncias de ataques sexuales en el Ejército estadounidense creció un 8 por ciento en 2008 desde el año anterior y un 25 por ciento en Irak y Afganistán, según un informe divulgado este año por el Pentágono.
Se registraron 2.908 denuncias de ataques sexuales por miembros militares, que incluyen violación, abusos deshonestos e intento de violación, según el informe.
Las militares del Ejército de Estados Unidos en Irak y Afganistán no sólo deben preocuparse por las bombas y las emboscadas del enemigo, también corren el riesgo de ser violadas o acosadas sexualmente por sus propios compañeros.
Un sondeo en 2003 de más de 550 veteranas que sirvieron en las guerras desde Vietnam a la primera del Golfo, mostró que un 30 por ciento dijo haber sido violada o sufrido un intento de violación, mientras que un 79 por ciento denunció acoso sexual, según la publicación American Journal of Industrial Medicine.
Por su parte, el Centro de Estrés Postraumático del Departamento de Asuntos de Veteranos señaló que la cantidad de violaciones y de casos de acoso muestran una tendencia alarmante.
A pesar de ello, las cifras de violaciones que maneja el Departamento de Defensa son inferiores a las de otras fuentes, en especial porque el Pentágono sólo cuenta los casos denunciados. La propia cartera reconoce que alrededor de 80 por ciento de las situaciones no se denuncian.