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Corte Suprema de Justicia de Honduras: bruta, ciega y sordomunda ante el Golpe del que es cómplice |
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OEA | Credito: Prensa Latina |
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El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza junto al presidente de Honduras Manuel Zelaya | Credito: Archivo |
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Tegucigalpa, D.C., 03 de julio de 2009
Excelentísimo
Señor Secretario General de la Organización de Estados Americanos
Don José Miguel Insulza
Las organizaciones abajo firmantes representantes del movimiento
popular y social del país, en relación al golpe de Estado y rompimiento
del orden constitucional ejecutado por las cúpulas de los partidos
Liberal, Nacional, Democracia Cristina y Innovación y Unidad Social
Demócrata y las Fuerzas Armadas de Honduras, quienes son los
instrumentos de la oligarquía nacional, hacemos del conocimiento de la
ORGANIZACIÓN DE ESTADOS AMERICANOS por medio de Usted como Secretario
General de dicho organismo internacional, nuestra posición oficial:
ANTECEDENTES
PRIMERO: En fecha veintiocho de junio de dos mil nueve se llevaría a
cabo una encuesta de opinión por el Instituto Nacional de Estadísticas,
convocada por el Poder Ejecutivo para conocer la opinión del pueblo en
relación a instalar o no una cuarta urna en las elecciones generales
del veintinueve de noviembre del año en curso, donde se preguntaría si
esta de acuerdo en convocar o no a una Asamblea Nacional Constituyente
cuyo anteproyecto de decreto en caso de ser afirmativa la encuesta, se
enviaría al Congreso Nacional para que éste votara por la instalación o
no de la misma.
Previo a la realización de la encuesta de opinión antes relacionada y a
raíz de la misma se desarrolló un conflicto entre cuatro bancadas del
Congreso Nacional de la República y el Poder Ejecutivo, en el cual el
Congreso Nacional dejó de manifiesto su posición para que la misma no
se llevara a cabo por considerarla ilegal. El Poder Ejecutivo continuó
promoviéndola y anunciando la realización de la misma para el
veintiocho (28) de junio, amparados en la Ley de Participación
Ciudadana.
Ante la firme decisión del Poder Ejecutivo de llevar a cabo dicha
encuesta, el Congreso Nacional por medio de las instituciones cuyas
autoridades son elegidas por dicho poder del Estado como ser: Fiscalía
General del Estado, Corte Suprema de Justicia, Procuraduría General de
República, Tribunal Supremo Electoral, emprendió las siguientes
acciones legales:
-
La Fiscalía General presentó una demanda ante el Juzgado de
Letras de lo Contencioso Administrativo contra la consulta popular que
inicialmente había promovido el poder ejecutivo, solicitando la medida
cautelar de Suspensión de acto reclamado
-
La Procuraduría General de la República, no obstante ser la
representante del poder ejecutivo, al momento de manifestarse sobre la
medida cautelar solicitada por el demandante, se adhirió al
planteamiento del Ministerio Público
-
La Corte Suprema de Justicia por medio del juzgado supra citado
declaró la ilegalidad de la consulta y ordenó el decomiso de todos los
materiales relacionados con la misma.
- Las acciones legales de oposición a la consulta se plantearon sin
que aún se hubiese publicado el Decreto Ejecutivo que legitimaba la
consulta, sin embargo la Corte Suprema de Justicia a través de la
instancia contencioso administrativo, rechazaba la consulta popular,
sin que se hayan agotado las distintas instancias jurisdiccionales.
Posteriormente el Poder Ejecutivo emitió el decreto de la encuesta de
opinión publica con base a la ley de participación ciudadana, teniendo
como consecuencia que ese mismo día (28 junio del 2009) a eso de las
cinco y diez de la mañana, aproximadamente cien (100) elementos de la
Fuerzas Armadas de Honduras, violando el domicilio del Señor Presidente
Constitucional de la República José Manuel Zelaya Rosales, lo privaron
de su libertad, causando daños al inmueble, sacándolo por la fuerza en
ropa de dormir, lo trasladaron violentamente a una base militar aún
desconocida, para luego expatriarlo vía aérea a San José de Costa Rica,
concretándose en este episodio la fractura de la institucionalidad
democrática de nuestro país.
Coherente con el plan de irrupción del orden constitucional, el
Congreso Nacional que ordinariamente se reúne de martes a jueves, esta
vez sesiono el mismo día domingo en que se expatrio al Presidente de la
República; y en dicha reunión se resolvió la destitución del titular
del Poder Ejecutivo y se nombro a Roberto Micheletti Bain como
sucesor. Es procedente advertir, que la mayoría de congresistas son del
interior del país y los fines de semana como norma se desplazan a sus
lugares de origen; sin embargo a esta sesión extraordinaria hubo
presencia masiva de diputados y diputadas, con lo cual puede inferir
que dicha actividad era parte de la maquinaria golpista que se ha
impuesto.
SEGUNDO: Como consecuencia de este acto, nuestros derechos individuales
sistemáticamente están siendo violados, a través de restricciones
arbitrarias a la libertad personal, cierre de medios de comunicación
independientes, violación a la libertad de expresión, represión a las
movilizaciones de ciudadanos y ciudadanas declarados en desobediencia
civil en apego al artículo 3 Constitucional; de igual manera se ha
declarado oficialmente por el gobierno de facto la limitación general
de garantías, a través de la declaración de estado de excepción, al
margen de lo que dispone el articulo 187 de la Constitución de la
República, artículo 4 del Pacto Internacional de los Derechos Civiles
y Políticos y 27 de la Convención Interamericana de los Derechos
Humanos. Siendo que el Golpe de Estado, como parte del plan, ha sido
avalado por las cúpulas de todas las instituciones, entre ellas las del
sistema de administración de justicia; ningún recurso legal resulta
efectivo para neutralizar los excesos del gobierno usurpador; situación
que provoca una absoluta indefensión para la ciudadanía.
TERCERO: La Constitución de la República de Honduras, establece que
para sustituir definitivamente al Presidente de la República, es
indispensable la falta absoluta del mismo (Artículo 242 ); quizá pueden
comprenderse dentro de las faltas absolutas entre otras; su muerte o
inhabilitación por razones legales determinadas judicialmente; este
ultimo, que parece ser el argumento de los golpistas, es tan frágil que
se desvanece en la propia lógica de la institucionalidad democrática de
un Estado de Derecho como el hondureño; Vale destacar que hasta la
fecha, no hay condena contra el presidente de la República, dictada
por un órgano jurisdiccional que le impida el ejercicio de sus derechos
políticos y ciudadanos. Sobre la base de la prohibición de
prejuzgamiento que existe a favor de cualquier ciudadano, en este caso
la del Presidente hondureño, sobresalen las garantías de defensa,
debido proceso y en general el principio de legalidad en sus distintas
manifestaciones; estos principios que son base indispensable para la
legitimidad democrática de cualquier Estado, han sido deliberadamente
desconocidos por quienes por la vía de la fuerza han suplantado el
orden constitucional y sobre esta base se sustenta su ilegitimidad.
De manera contundente señalamos que nuestra constitución no contempla
trámite alguno para que el Presidente de la República pueda ser
destituido por el Congreso Nacional. El artículo 205 Constitucional
establece claramente las atribuciones del Congreso Nacional, sin
embargo ninguna de ellas otorga facultad alguna para Destituir al
Presidente, pues el Congreso Nacional de acuerdo al artículo 4 de la
Constitución, solo es un poder más, en relación al Poder Ejecutivo y
Poder Judicial y esos tres poderes de acuerdo a la norma citada,
son complementarios e independientes y SIN RELACIONES DE SUBORDINACION.
CUARTO: Muchas de las organizaciones que suscribimos este documento, no
somos seguidoras o defensoras del Presidente José Manuel Zelaya
Rosales, mucho menos afines a la institución política a la que el
pertenece. Estamos movidas por el respeto de una institucionalidad, que
aunque no nos favorece como pueblo mayoritario, hasta ahora es la base
del consenso mínimo de la sociedad, sobre la cual se desarrolla y se
resuelven los conflictos y la vida de los hondureños y hondureñas, y su
modificación será posible en la medida que el pueblo en el ejercicio de
su soberanía, instaure un nuevo pacto social sobre la base de la
inclusión y no discriminación, lo cual es el anhelo de las
suscribientes y suscribientas.
QUINTO: Tal como lo ha concebido la Organización de Naciones Unidas, la
Organización de Estados Americanos y otros organismos internacionales,
como sector organizado del país, ratificamos que en Honduras se ha
producido una alteración al orden constitucional que precariza la
situación de la frágil democracia en la que hemos vivido los últimos 28
años, tal como lo prescribe Carta Democrática Interamericana, en la
sección IV del fortalecimiento y preservación de la institucionalidad
democrática artículos 17 al 22.
SEXTO: Ratificamos que los vanos esfuerzos que efectúa el gobierno
usurpador, por presentar su criminal proceder como una normal
sustitución del poder; se inscribe en un escenario en que cuatro de las
cinco bancadas del Congreso Nacional de la República, las Fuerzas
Armadas, la Procuraduría General de la República, la Corte Suprema de
Justicia, el Ministerio Público, Comisionado Nacional de Derechos
Humanos a través de su máxima jerarquía resultan autores al mismo nivel
de este zarpazo al orden constitucional democrático de Honduras, hecho
para el cual también han efectuado alianzas con personajes
estratégicos del sector religioso del país. Por esta razón es que
resulta atípico el hecho de que no sean militares los que estén
conduciendo formalmente el gobierno golpista, tampoco resulta necesaria
la disolución del poder judicial y del Congreso Nacional; seguramente
los usurpadores del orden constitucional hondureño han patentado la mas
moderna concepción de golpes de Estado; la cual merece y debe merecer
el mismo repudio como comunidad nacional y de ustedes como comunidad
internacional
Señor Secretario General, después de esta relación histórica y la
argumentación en torno a la situación de nuestra patria, concretamente
le expresamos.
-
Saludamos y reconocemos las medidas que con inmediatez a resuelto
esa Organización de Estados Americanos, en aras del respeto a la
institucionalidad en Honduras.
-
Valoramos la determinación de ese máximo organismo continental, por
hacer prevalecer la Carta Democrática Interamericana, situación que da
validez y vigencia a la existencia de la OEA.
-
Ratificamos que como sociedad organizada, en función de lo
establecido en el artículo 3 de nuestra Constitución de la República,
nos hemos declarado en desobediencia civil y resistencia pacifica
permanente, hasta que se restablezca el orden constitucional.
-
Aseguramos que su visita a nuestro país, al margen de la
manipulación del poder constituido arbitrariamente, le permitirá
verificar in situ la precariedad de la institucionalidad democrática y
la indefensión en que nos encontramos la ciudadanía hondureña y en
particular quienes dignamente enfrentamos al gobierno golpista.
-
Ratificamos que cualquier salida a la crisis que vivimos los
hondureños y hondureñas, pasa por un inexcusable sometimiento a la
justicia penal a quienes en esta ocasión han mancillado el honor y la
dignidad de nuestra patria
-
Solicitamos respetuosamente que por su medio, la Organización de
los Estados Americanos, ratifique las medidas necesarias en contra del
gobierno golpista hasta obligarlo a restituir el orden constitucional,
que pasa por la restitución al cargo del Presidente arbitrariamente
destituido, tal como lo estableció la Organización de Naciones Unidas.
Tegucigalpa, MDC 03 de Julio de 2009.
Carlos H. Reyes
Coordinadora Nacional de Resistencia Popular.
Daniel Duron
Central General de Trabajadores
Víctor Antonio Fernández Guzmán
Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia
Israel Salinas
Confederación Unitaria de Trabajadores
José Hilario Espinoza Herrera
Confederación de Trabajadores de Honduras
Dagoberto Suazo Zelaya
Central de Cooperativas del Café.
Suyapa Martínez
Centro de Estudios de la Mujer-Honduras
Rafael Alegría
Vía Campesina
Bertha Cáceres
Consejo Cívico de Organizaciones Populares
Juan Barahona
Bloque Popular
Cornelio Chirinos
Consejo Coordinador de Organizaciones Campesinas de Honduras
José Maldonado
Confederación Nacional Campesina
Bertha Oliva
Comité de Familiares Detenidos Desaparecidos de Honduras
Andrés Pavón
Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras
Federación de Organizaciones Magisteriales de Honduras
Ramón Melgar
Organización Nacional Indígena de Honduras.
Gilda Rivera
Centro de Derechos de Mujer
Alba Maldonado
Asociación Hondureña de Mujeres
Foro Social Valle de Sula.
Organizaciones de Jóvenes y Estudiantes de Honduras.
Organizaciones Afrodescendientes
Más información sobre la resistencia popular en Honduras: noticias, pronunciamientos, fotos, audios y más: http://www.movimientos.org/honduras.php