Caracas, 12 Nov. ABN (Leandro Albani).– Luego de los atentados donde tres aviones se estrellaron en las Torres Gemelas y el Pentágono el 11 de septiembre de 2001, aparecieron contradicciones en la versión oficial de estos hechos, señaló este jueves el periodista francés, Thierry Meyssan.
El comunicador, que se encuentra en Caracas participando de la IV Feria Internacional del Libro de Venezuela 2008 (Filven 2008), que se realiza en el parque Los Caobos, es autor del libro “La gran impostura”, donde se revela las falsedades esgrimidas por la administración del presidente George W. Bush, luego de los atentados que justificaron la invasión a Afganistán.
Entrevistado por la Agencia Bolivariana de Noticias (ABN), Meyssan recordó que luego de este hecho que estremeció al mundo, sólo buscó “escribir un artículo sobre los acontecimientos” y hacer “una cronología bien detallada, minuto a minuto, de todo lo que sabíamos”, aunque terminó descubriendo “contradicciones en la versión”.
“Hubo una cosa que me intrigó muchísimo en el atentado al Pentágono: yo cito las cosas de memoria, exactamente los horarios. Más o menos a las nueve o 9:30 de la mañana, la agencia de prensa del Pentágono dijo que hubo una explosión en ese lugar y que estaban evacuando el personal. Una hora después, dijeron que un avión estaba desviado dirigiéndose al Pentágono. Veinte minutos más tarde, hubo una tercera alerta que decía que un avión acaba de estrellarse. Entonces escuché que hubo dos atentados diferentes”, describió Meyssan.
Al advertir esta situación, el periodista comenzó a recolectar material fotográfico y a consultar a los testigos presenciales como bomberos, policías y agentes especializados en explosivos.
“Les pregunté si hubo uno o dos atentados, y en un instante, viendo todas las fotografías, me dije que no se veían los restos sobrantes del avión, las alas por ejemplo”, explicó el comunicador francés.
Al verificar los documentos emitidos posteriormente por el Pentágono, “se decía que el avión efectivamente había chocado, que había quedado un hueco en la fachada, que era más o menos del tamaño de cuando abres los brazos. Entonces era ilógico que un avión de ese tamaño pudiera entrar por ese pequeño hueco y desaparecer”, detalló Meyssan.
Según el periodista, este descubrimiento fue el principio de la investigación donde se topó con “una serie de cosas” que calificó como "incoherentes”.
Al ejemplificar sobre las irregularidades encontradas, Meyssan afirmó que en la lista de embarco de la aeronave que se estrelló en el Pentágono “las 19 personas de las que se dijo que se habían montado en ese avión no habían aparecido nunca y no lo abordaron”.
Con respecto a otras pruebas encontradas durante la investigación, el periodista francés manifestó que “cuando un avión sale, el controlador aéreo debe prevenir al Pentágono”.
Pese a que esto es contemplado en el procedimiento regular en Estados Unidos, “me dí cuenta que ciertos responsables no respetaron del todo el procedimiento, porque entonces podemos decir que se podría haber evitado el despegue del primer avión, pero si se hubiese respetado el procedimiento, el segundo avión jamás hubiera tocado la segunda torre”.
Al profundizar en este tema, Meyssan remarcó que “todas las personas que no respetaron el procedimiento, en lugar de ser sancionados y penalizados, recibieron una promoción muy importante”.
En referencia al rol de los medios de comunicación masivos luego de los atentados, el comunicador calificó su accionar como “un verdadera vergüenza”.
“La prensa no hizo del todo su trabajo y rechazó hacerlo. Participó voluntariamente en una mentira porque la verdad era castigable y demasiado triste. En los países desarrollados, que en algún momento fueron aliados de Estados Unidos, nadie se siente capaz de aceptar que había tal criminal en la familia”, remarcó Meyssan.