20 de julio 2008. - El consejo de la Liga de los Estados Árabes,
reunido este domingo 19 de julio de 2008 en sesión extraordinaria, se
pronunció en torno a la situación entre Sudán y la Corte Penal,
reafirmando que las cumbres árabes apoyan la paz, la unidad y el
desarrollo de dicho país.
Asimismo, destacaron la necesidad de priorizar el logro de la paz y
la estabilidad en Darfur y en todas las regiones del Sudán. De igual
modo, resaltaron la importancia de respetar la soberanía de Sudán y la
integridad de su territorio, apoyando los esfuerzos desplegados para
realizar la paz y la reconciliación nacional entre sus hijos.
El comunicado también sentencia que por unanimidad, la Liga de
Estados Árabes manifiesta su rechazo ante cualquier intento de
politizar los principios del derecho internacional y utilizarlo para
vulnerar la soberanía de los países.
Reproducimos a continuación el texto completo del comunicado,
traducido del árabe al español por el personal de la Embajada de la
República Bolivariana de Venezuela en Egipto, y facilitado por el
Viceministro para África, Reinaldo Bolívar.
Decisión relativa a los señalamientos del Procurador de la Corte Penal Internacional en contra del Presidente Sudanés
El Consejo de la Liga de los Estados Árabes reunido a nivel Ministerial en su sesión extraordinaria de fecha 19/07/2008,
- Habiendo considerado la nota de la Secretaría General.
- Y después de escuchar a la exposición realizada por el Presidente
de la Delegación de la República del Sudán sobre el desarrollo de la
situación entre Sudan y la Corte Penal Internacional.
- Reafirma lo siguiente:
o Las Decisiones de las cumbres Árabes referentes al apoyo a la paz, la unidad y el desarrollo de Sudan.
o La necesidad de priorizar el logro de la paz y la estabilidad en Darfur y en todas las regiones del Sudan.
o La importancia de respetar la soberanía del Sudán y la integridad
de su territorio y apoyar los esfuerzos desplegados para realizar la
paz y la reconciliación nacional entre sus hijos.
- Advirtiendo de las graves consecuencias sobre la operación de paz
en curso en Sudán de la acusación del Procurador de la Corte Criminal
Internacional por su solicitud de arresto a S. E. Omar al Bashir,
Presidente de la República del Sudan.
- Alertando asimismo que este procedimiento envía señales erradas a
los movimientos rebeldes armados, lo que les ayuda a endurecer su
actitud de rechazo a incorporarse al proceso político.
- Reafirmando la independencia del poder judicial sudanés y su capacidad para administrar la justicia.
Decide:
Reafirmar la soberanía del Sudán y su integridad territorial y su
independencia y urge a todos los países a ejercitar esta
responsabilidad de manera efectiva y a apoyar los esfuerzos para
realizar la paz y la reconciliación nacional entre los sudaneses.
Solidarizarse con la República del Sudán para enfrentar
cualesquiera planes que atenten contra su soberanía, unidad y
estabilidad y no aceptar la situación no balanceada del Procurador de
la Corte Criminal Internacional en su solicitud presentada a la Corte
Penal Internacional.
Confirmar el carácter nacional de la justicia sudanesa y su
independencia, la cual tiene el predominio original para administrar la
justicia, y a la luz de los juicios realizados invita a completar los
juicios y a impartir la justicia con el seguimiento de parte de la Liga
de los Estados Árabes y de la Unión Africana.
Afirmar su rechazo de cualquier intento de politizar los principios
del derecho internacional y utilizarlo para vulnerar la soberanía de
los países, su unidad, su seguridad, su estabilidad y sus valores
nacionales.
Solicitar del Consejo de Seguridad que desempeñe sus
responsabilidades de mantener la paz y la seguridad internacionales,
prestando especial atención al tratar con las posiciones en Sudán en el
período que continúa, de no dar oportunidad a cualquier parte o fuerza,
que pueda destruir los esfuerzos para una solución política de la
crisis de Darfur o crear un clima de inestabilidad en el país que
amenace el futuro de los esfuerzos de mantener la paz en Darfur o en el
sur de Sudán.
Hacer un llamado a priorizar el logro de la solución política y la
necesidad de activarla e invita a una reunión internacional urgente de
alto nivel para impulsar el proceso político en Darfur, y fijar una
hoja de ruta con un marco temporal para su ejecución e invitar las
Naciones Unidas y la Unión Africana a participar con la Liga de los
Estados Árabes para tomar las medidas efectivas necesarias que
posibiliten tal reunión.
El Secretario General presentará el plan de acción acordado al
Gobierno Sudanés durante su visita a Sudán el 20 de julio corriente.
Solicitar del Secretario General proseguir los contactos con el
Secretario General de las Naciones Unidas y el Presidente de la
Comisión de la Unión Africana para asegurar una acción conjunta con el
objeto de tratar la situación entre Sudán y la Corte Penal
Internacional y el trabajo para lograr un acuerdo cívico y la
restauración de la paz social en Darfur y enfrentar los hechos que
puedan afectar de manera negativa la estabilidad en Sudán y el proceso
político en Darfur y los esfuerzos para conservar la paz.
Encargar al Secretario General y la Comisión Ministerial para Sudán
continuar el seguimiento del asunto y presentar un informe al Consejo
al respecto.
El Consejo se declara en sesión permanente un caso de necesidad de reunirse para seguir la evolución del asunto.
DECISION N° 6921, 19.07.2008
Traducción del Árabe: Embajada de la República Bolivariana de Venezuela. El Cairo, Egipto".
Orígenes del conflicto
El conflicto de Darfur, localidad ubicada al oeste del país africano,
comenzó en enero de 2003 cuando dos grupos armados se rebelaron contra el Gobierno por la situación de pobreza en la que se encontraba sumida esta región.
En días pasados, el fiscal jefe de la Corte Penal Internacional
(CPI), Luis Moreno Ocampo, solicitó una orden de detención contra el
presidente sudanés, Omar Hasan al Bachir,
por presuntos crímenes de guerra, lesa humanidad y genocidio en Darfur, donde aseguran, han muerto más de 300.000 personas en cinco años de conflicto.
A ese respecto, el Vicepresidente sudanés, Ali Ozman Mohamed Taha, señaló que
ese tribunal no tiene "competencia legal", ya que su país "no aceptó incorporarse a la CPI, por lo que ésta no tiene ninguna autoridad legal sobre el gobierno o los habitantes de Sudán".
Taha también anunció que el Ejecutivo de su país va a responder
"tanto política como diplomáticamente, porque afecta a la estabilidad y
al futuro de los acuerdos de paz suscritos en el sur, en el este y en
el oeste" de Sudán.
La fiscalía de la CPI, asegura que
el presidente Bachir "creó y aplicó un plan para destruir una parte sustancial de las etnias fur, masalit y zaghawau",
las cuales, según Moreno Ocampo, constituyen una población de unos 2,5
millones de personas, sobre los 4,5 millones de habitantes de la
región.
Sin embargo, el Gobierno sudanés considera que
la
crisis de Darfur "es un conflicto local entre grupos y tribus de la
zona que se disputan los recursos naturales y las zonas de pastoreo", y
que se originó antes de que Bachir asumiera el cargo de presidente en
1989, explicó Taha.
El vicepresidente sudanés agregó que
el conflicto se ha agravado por la presencia de factores "naturales" como la sequía y la desertización, que han obligado al desplazamiento masivo de los habitantes de la zona en busca de agua y de alimentos.