04 de junio 2008. - El primer ministro israelí, Ehud Olmert, advierte a Teherán de las consecuencias "devastadoras" de su desafío a la comunidad internacional
"La amenaza iraní [su programa nuclear] debe ser detenida por todos los medios posibles", ha dicho Olmert, para añadir que "la comunidad internacional tiene el deber y la responsabilidad de dejar claro a Irán, mediante drásticas medidas, que las repercusiones de intentar conseguir armas nucleares serán devastadoras".
Se trata de una de las declaraciones más duras de Olmert sobre Irán a pesar de que la semana pasada el expresidente Jimmy Carter reveló que que Israel poseía un arsenal de 150 bombas nucleares. El primer ministro, en horas bajas por una investigación de corrupción que puede llevarle a juicio, ha hecho esta advertencia en un discurso ante el Comité de Asuntos Públicos Americano-Israelí, un lobby pro israelí.
Antes, no obstante, quedan pasos por dar. El Gobierno israelí dice que el programa atómico iraní se aproxima al momento en que la capacidad de contar con armas nucleares no tendrá marcha atrás. Por ello, el Ejecutivo de Olmert propondrá al inquilino de la Casa Blanca reforzar las sanciones contra el régimen de Teherán: un bloqueo naval, la interrupción de la venta de gasolina refinada a Irán y la prohibición de viajar a países occidentales a los ciudadanos iraníes son las medidas que promueve Olmert.