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La Senadora Piedad Córdoba | Credito: RFI |
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18 de Abril, 2008 - La senadora colombiana negó desde Madrid que Betancourt sufra de alguna enfermedad grave como "hepatitis, sida (o) un infarto". Reiteró que "Venezuela juega un papel muy importante" en un posible acuerdo humanitario. Video: Sin esperanzas para Ingrid y los otros secuestrados
La senadora colombiana Piedad Córdoba dijo hoy que la salud de Ingrid Betacourt, rehén de las FARC desde 2002, no es tan grave como se había afirmado y que la llave para la reanudación del dialogo con la guerrilla para un acuerdo humanitario la tiene el presidente de Colombia, Álvaro Uribe.
Córdoba, que visita España, participó hoy en Madrid de un debate en la Tribuna Iberoamericana.
La senadora, cuestionada en su país por partidarios del presidente Uribe por su actuación junto al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en la búsqueda de un acuerdo con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que permita un canje de secuestrados por guerrilleros, expuso su postura favorable a una negociación con la guerrilla para superar el conflicto que vive Colombia desde hace décadas.
El acuerdo humanitario sería "una ventana para un proceso de paz", sostuvo Córdoba, que insistió en que "Venezuela juega un papel muy importante".
De Ingrid Betacourt, sobre cuyo estado físico surgió la alarma hace escasos días cuando Francia envió un avión para prestarle asistencia médica, la senadora dijo que, partiendo de que "nadie está bien estando secuestrado", sus "últimas noticias de la semana pasada, es que, en medio de esas circunstancias, Ingrid está bien, si es que eso se puede decir así".
La senadora especificó que se refería a que no padece una enfermedad como "hepatitis, sida, un infarto".
A su juicio, "se utiliza" la situación de la ex candidata a la Presidencia colombiana "para presionar a la sociedad, para presionar al Gobierno" a su liberación.
Considera asimismo que se utiliza esa circunstancia "para echarle tierra a una crisis interna que cada vez es más difícil de tapar y ocultar en el país".
"El Gobierno (de Colombia) no tiene ningún interés en el acuerdo humanitario. Si hiciera la mitad de lo que hace el Gobierno francés por la liberación de los policías y los soldados, hace rato que estaban afuera", agregó.
También criticó que el Ejecutivo de Álvaro Uribe privilegie "el rescate militar, que no ha sido exitoso en ninguno de los casos".
"Hay una corriente muy fuerte en el Gobierno que no quiere el acuerdo humanitario y esto tiene que ver con el poco interés en avanzar hacia elementos que podrían ser dejados de lado si hubieran posibilitado el acuerdo humanitario", agregó.
Sobre el papel que juegan Francia, Suiza y España en el proceso, dijo que "lo que yo sé en este momento es que las FARC han tomado la decisión de que no aceptan más el acompañamiento de España" a raíz del apoyo del Gobierno español al proceso de desmovilización de los grupos paramilitares.
"Es la lectura que hacen ellos", agregó, para señalar que considera "que es una decisión de no retorno" y que actualmente "también descalifican de una u otra manera más contactos con Francia a raíz del asesinato de Raúl Reyes", el número dos de las FARC.
Sin embargo, cree que "América Latina juega un papel distinto en este proceso" y que a pesar de la crisis provocada con Ecuador por la muerte de Reyes en territorio de este país, hay lecciones positivas a extraer como demostró la reunión del Grupo de Río celebrada el mes pasado en Santo Domingo.
Códoba considera que de dicha reunión salió un mayor interés e implicación regional en el proceso del conflicto colombiano y que las FARC "no van a desaprovechar esta oportunidad".
Sobre las expectativas de una reanudación del dialogo, interrumpido a finales del pasado año, la senadora colombiana insistió en que es Uribe quién tiene la llave.
"Creo que para volver a retomar el dialogo con las FARC no hay sino que tener la decisión de retomarlo, y eso le corresponde necesariamente al presidente del la República", señaló.
En cuanto al proceso de desmovilización de los paramilitares, juzga que tiene algunos elementos positivos, como el hecho de que algunos están desvelando "los nexos con los políticos".
Pero considera que el país "no está suficientemente alarmado" ante lo que ocurre, y no se dan cuenta de que "ya hay partidos que se acabaron porque sus miembros están en la cárcel".
"Me parece que es importante, pero me preocupa la ilegitimidad de las instituciones colombianas", agregó, para afirmar que es preciso conocer "quién financia a los paramilitares, que es un proyecto para el país, no es un fenómeno aislado".
"En este momento el paramilitarismo vuelve y se rearma en el país con los Aguilas Negras y otros grupos", afirmó.