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13 abr 2008.- La conferencia es el principal espacio de debate oficial entre los 33 países que integran la FAO en la región. Se divide en dos partes: el Comité Técnico, que se reunirá los días 14 y 15, y la Sesión Plenaria, los días 16 y 18, cuando participará el director general de la FAO, Jacques Diouf.
En esa instancia, que congregará a ministros de Agricultura, Ganadería, Seguridad Alimentaria, Medio Ambiente, Desarrollo Rural, Recursos Naturales, se revisarán las acciones lideradas por la FAO en los dos últimos años y se definirán las áreas prioritarias de trabajo para el próximo bienio.
En paralelo, se realizará la Conferencia Especial para la Soberanía Alimentaria, por los Derechos y por la Vida, entre jueves y domingo. A la reunión organizada por el Comité Internacional de Planificación para la Soberanía Alimentaria, asistirán cerca de 120 organizaciones no gubernamentales y la FAO participará como invitada.
Temas a discutir
* El representante regional de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para América Latina y el Caribe, José Graciano da Silva, aseveró ayer que el alza de precios agrícolas será el eje de la 30 conferencia regional del organismo, que se realizará entre el 14 y 18 de abril en Brasilia. Apuntó que esta situación puede ser una oportunidad para que el Estado vuelva a asumir su rol protagónico en políticas agrícolas, que permitan contar al consumidor con información para enfrentar la especulación, o de precios al productor, para que no se diluya en la cadena de intermediarios.
* Otros temas que se debatirán en la cita son el papel de los actores públicos y privados en el desarrollo rural, las enfermedades transfronterizas, los riesgos y oportunidades de la energía agrícola y la iniciativa América Latina y el Caribe sin Hambre, lanzada en 2005 y transformada en prioritaria en la anterior conferencia regional de la FAO realizada en Venezuela.
Recomendaciones de la FAO
De acuerdo con declaraciones de Da Silva a IPS se estudiarán estrategias en tres niveles (en todos esos niveles se evidencia la consonancia de las medidas recomendadas por la FAO con lo que se está haciendo en Venezuela):
* Las primeras medidas a considerar son las de "emergencia": reformas arancelarias, rebaja de impuestos, arreglos para que los productos lleguen a los consumidores a precios más baratos, principalmente en los países importadores de alimentos.
* En segundo lugar: mecanismos de apoyo crediticio y de investigación que ayuden a los países a aumentar su capacidad productiva. "Yo creo que todos los países están pensando en recuperar su capacidad de producir alimentos tradicionales que habían abandonado y que ahora pueden reemplazar la importación de productos que van a seguir en alza, por lo menos en el corto plazo, como el maíz y el trigo", afirmó.
* En último lugar: los gobiernos deberían aplicar una serie de medidas concretas para proteger a los consumidores. Entre las acciones prácticas a considerar está la "información de precios" a través de diversos medios de comunicación como Internet, televisión y radio, el fomento de la "competitividad" en el sector agrícola para que no haya distorsión de precios y el establecimiento de programas de "educación alimentaria".
* A diferencia de los consumidores, la agricultura familiar campesina puede verse beneficiada por el alza de precios de los alimentos si los gobiernos ponen a su disposición instrumentos de apoyo como créditos blandos y compras directas, así como facilidades para su inserción en los mercados.
* En el Foro Mundial sobre Agroindustrias en Nueva Delhi (9 de abril), el Director General de la FAO Jacques Diouf, consideró fundamental aumentar la inversión agrícola en el control e infraestructuras de los recursos hídricos y para facilitar a los pequeños agricultores el acceso a insumos, de forma que puedan aumentar su productividad.
* La FAO está trabajando en asociación con otras agencias y ONG para establecer vínculos fuertes entre los pequeños agricultores y los compradores, agrupando y organizando a los agricultores en asociaciones y cooperativas de productores.
Datos e informaciones aportados por la FAO
* Da Silva advirtió que el alza de precios de los productos agrícolas está generando graves convulsiones sociales en la región. En Haití, la situación ha hecho crisis en las últimas semanas al registrarse manifestaciones masivas que han dejado un saldo de muertos y heridos, en un fenómeno que puede propagarse a otros países de la región.
* Según la FAO, en Latinoamérica y el Caribe hay 52.4 millones de hambrientos y nueve millones de niños con desnutrición crónica.
* Existen 81 millones de personas que viven en condiciones de pobreza extrema en la región y cerca de 52 millones padecen subnutrición, lo que equivale a 10% de la población total. Esto es contradictorio con la enorme capacidad productora de América Latina y el Caribe, indicó Da Silva, dado que la "oferta de energía alimentaria" excede en 31% la demanda interna.
* Los países más afectados por la suba de los alimentos son los centroamericanos y caribeños debido a su necesidad importadora.
* Según datos de la FAO, entre 2002 y 2006 las exportaciones de alimentos crecieron 12% al año y la actual contribución del sector agrícola al producto interno bruto regional varía entre 27 y 34%. Sin embargo, más de 54% de la población rural vive en la pobreza. En este aspecto, el representante regional de la FAO alertó sobre la débil capacidad de intervención del aparato estatal en el campo.
* “Los precios mundiales de los alimentos han aumentado un 45 por ciento en los últimos nueve meses y hay una grave escasez de arroz, trigo y maíz”, aseguró el Director General de la FAO Jacques Diouf.
* Señaló que en el mundo sólo existen 405 millones de cereal almacenado, lo que puede alimentar a la población mundial durante sólo entre ocho y 12 semanas.
* Para Diouf, los países que más se verán afectados por el alza de precios son los que están en vías de desarrollo, ya que ellos gastan en alimentos entre el 50 y el 60% de sus ingresos.
* Diouf anunció que la FAO convocó una reunión de emergencia entre el 3 y el 5 de junio para analizar la situación general y el impacto del cambio climático en la agricultura.
José Graciano Da Silva fue ministro de Seguridad Alimentaria y Combate del Hambre del presidente brasileño Luiz Inácio Lula Da Silva. Ha valorado la trascendencia de la cooperación Sur-Sur y destacado el ejemplo de Cuba en África y otras regiones. Afirmó recientemente que Cuba tiene “importantísimas contribuciones en África, en Centroamérica y en Sudamérica, donde sus técnicos trabajan al lado de técnicos nacionales, mejorando el aporte tecnológico para los productores campesinos”.
Ha dicho que sólo será posible erradicar el hambre si los gobiernos tienen contacto directo con las redes sociales que ya existen. Erradicar el hambre, sentenció, es un problema de la sociedad, no sólo del gobierno.
Comité Internacional de Planeamiento
Las organizaciones y movimientos sociales que integran el Comité Internacional de Planeamiento de las ONG/OSC para la Soberanía Alimentaria de América Latina y el Caribe (CIP) realizan también en Brasilia la "Conferencia Especial para la Soberanía Alimentaria, por los derechos y por la vida", entre los días 10 y 13 de abril.
Durante la Conferencia Especial, cerca de 150 integrantes de movimientos sociales de América Latina y el Caribe (entre ellos, representantes de Vía Campesina y MST) comprometidos en temas tales como seguridad y soberanía alimentaria, desarrollo económico y social, reforma agraria, biodiversidad, transgénicos y agro-combustibles discutirán principios, contenidos, conceptos y actividades para el seguimiento de un proyecto para la agricultura y la alimentación en América Latina y el Caribe.
Además, será debatido el plan de acción de la sociedad civil para la 30ª Conferencia Regional de la FAO.
Situación mundial. Contexto de la Conferencia
Existe un grave problema de aumento de los precios de los alimentos a nivel mundial, con alzas que de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO por sus siglas en inglés), han alcanzado niveles históricos. La situación general ha llevado a la FAO a afirmar que pocas veces se había experimentado en el mundo una preocupación tan generalizada y compartida por la inflación de los precios de los alimentos.
Según el Banco Mundial, los altos precios de los alimentos y combustibles han afectado a cerca de 40 países en desarrollo, en un fenómeno de carácter estructural. Dado que el aumento de casi 40% en los precios de los alimentos, durante el año 2007, está soportado por razones estructurales, es poco probable que los precios regresen a sus niveles previos.
Según voceros de la FAO, sin embargo, los grandes beneficiarios del alza de precios de los productos agrícolas, desafortunadamente no han sido los campesinos pobres, sino los sectores comerciales intermediarios.
La FAO ha alertado que el aumento del precio de los cereales crea una situación dramática en los países más pobres del mundo y un plan masivo de distribución de semillas y fertilizantes es indispensable a corto plazo para evitar que los hambrientos se subleven.
La situación es de tal gravedad que Jacques Diouf, director de la FAO, ha señalado: "Con una verdadera emergencia alimenticia en 37 países, estoy sorprendido de no haber sido convocado de urgencia al Consejo de Seguridad en Nueva York, ya que el alza de los precios de los cereales tiene un impacto sobre la seguridad de los pueblos y los derechos humanos, sobre todo los más pobres", añadió.
Las razones
José Graziano Da Silva, representante regional para América Latina y Caribe de la FAO, advierte que en los seis años de alza de los precios de los alimentos es posible identificar un ciclo de escalada:
* 2002-2004: El principal componente del alza fue la mejoría del consumo de productos agrícolas de los más pobres. En países como China, India, Brasil, los pobres empezaron a comer mejor. (Por ejemplo, si un chino come un kilo más de carne de cerdo, eso equivale comer tres kilos más de maíz o de trigo, porque la progresión es de tres kilos de cereal por uno de carne). Otro producto clave es el maíz, ya que EEUU aumentó su uso para producir etanol.
* 2004-2006: El alza fue impulsada por la dificultad de oferta, relacionada con efectos climáticos, como las sequías e inundaciones. Hubo una sequía en China y Australia que disparó el precio del trigo. Al estar el consumo sobre la oferta, bajaron los stocks de alimentos y eso mantuvo los precios en ascenso. Actualmente, las reservas mundiales de comestibles se ubican en su nivel más bajo en 30 años. Se espera que las reservas mundiales de cereales al cierre de las temporadas que terminan en 2008, desciendan en unos 420 millones de toneladas, cerca del 2% por debajo de su nivel ya inicialmente bajo de apertura, y el más bajo desde 1983.
* 2007: Se completa la tercera parte del ciclo. Ya el factor decisivo no es el crecimiento de la demanda, ni la quiebra de las cosechas, sino la especulación. Esta especulación parte de los grandes inversionistas, de los fondos de pensiones americanos y europeos, que buscan salir del dólar que se debilita. Y venden sus posiciones en dólares para involucrarse en algo real, refugiándose en el oro, petróleo o compra de posiciones de maíz, soya, y de otros alimentos.
Biocombustibles
Los biocombustibles más conocidos son el bioetanol y el biodiésel, el primero fabricado a partir de maíz, caña de azúcar o remolacha, y el segundo hecho a base de aceites vegetales. Con el objetivo de esta producción energética, el maíz de EE.UU. destinado a la producción de combustible, que se ha duplicado desde 2003, se incrementará de 55 millones de toneladas en 2006 a 110 millones en 2016. En la Unión Europea, se prevé que el uso de trigo para producir biocombustibles se multiplique por doce hasta las 18 millones de toneladas en 2016.
* De acuerdo con un informe de la FAO, ya se perciben los riesgos de la bioenergía, entre ellos, un aumento en los precios de los cultivos tradicionales, poniendo en riesgo el acceso de los sectores más pobres a los alimentos.
* El informe sobre Perspectivas Agrícolas 2007-2016 de la OCDE y la FAO señala que el desarrollo de los biocombustibles, como fórmula para reducir la dependencia energética de los carburantes tradicionales, encarecerá los precios agrícolas a nivel mundial "por encima de niveles históricos de equilibrio en los próximos diez años".
* Un informe de la ONG internacional Oxfam, recuerda que la Comisión Europea publicó su Hoja de Ruta de Energías Renovables en la que proponía un objetivo obligatorio por el cual los biocombustibles debían alcanzar el 10% de los carburantes para transporte consumidos por los Estados miembros antes de 2020. Señala el informe que el objetivo para biocombustibles de la UE está generando en el Sur una carrera alocada para satisfacer la demanda, lo que supone una grave amenaza para una población vulnerable y en riesgo de explotación, de ver deteriorada su seguridad alimentaria. “Es inaceptable que las personas pobres de los países en desarrollo tengan que soportar los costes de la reducción de las emisiones de la UE”.
* En sus reflexiones sobre los biocombustibles, Fidel Castro denuncia la insaciable demanda del imperio, que lanzó al mundo “la consigna de producir biocombustibles para liberar a Estados Unidos, el mayor consumidor mundial de energía, de cualquier dependencia exterior en materia de hidrocarburos". Castro indica que supone un gran riesgo para la población de países en vías de desarrollo que se empleen alimentos como el maíz o la caña de azúcar para la producción de biocombustibles en beneficio del primer mundo.
* Sobre estos riesgos han alertado también grandes multinacionales. Peter Brabeck, presidente de Nestlé, advirtió que la producción de biocombustibles podría poner en riesgo el abastecimiento de alimentos para la población a nivel mundial. "El fenómeno de los biocarburantes ha hecho subir los precios del maíz, la soya y el trigo; las tierras cultivables son escasas y el agua también está amenazada", subrayó Brabeck.
* El relator de las Naciones Unidas para el Derecho a la Alimentación, Jean Ziegler, pidió que se suspendiera la producción de biocombustibles por cinco años. Según él, ese tiempo debería aprovecharse para desarrollar energías que no afecten el área cultivable para alimentos.
* El primer ministro británico, Gordon Brown, llamó a los líderes del G8 a contrarrestar ese encarecimiento y a examinar el impacto de la producción de biocombustibles en el costo de los víveres. En una carta enviada a su homólogo japonés, Yasuo Fukuda, que preside el Grupo de los siete países más industrializados y Rusia (G8), Brown afirmó que el incremento de los precios de alimentos como el arroz y el trigo -que se ha más que duplicado en algunos países- debe ser "contrarrestado". "Hay un creciente consenso de que necesitamos examinar urgentemente el impacto en los precios de los alimentos de diferentes tipos de biocombustibles y su modo de producción, para garantizar que su uso es responsable y sostenible", afirmó el jefe de Gobierno británico en la carta filtrada a los medios.
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