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Un video tomado desde la cámara de un soldado colombiano durante la incursión al campamento en Ecuador muestra a Lucía Morett Álvarez, joven herida, quién no fue auxiliada por las tropas neogranadinas. | Credito: Vtv |
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7 Abril 2008. - Los padres de Lucía Morett, la joven mexicana sobreviviente a la masacre perpetuada por el ejército colombiano en un campamento temporal de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) en territorio ecuatoriano, manifestaron sentirse inseguros ya que a su juicio el gobierno de México "no ofrece las garantías suficientes para que ella se sienta segura de que no será hostigada ni perseguida por la policía mexicana ni los personeros del gobierno de Álvaro Uribe".
El temor de los padres de Morett radica en las declaraciones que emitió la Secretaría de Relaciones Exteriores el pasado 14 de marzo, en su boletín 059, y que hasta la fecha no han sido rectificadas.
Esto es: "la preocupación del gobierno federal que ciudadanos mexicanos estén relacionados con una organización como las Farc, conocida por su ilegalidad y naturaleza violenta (...) y autora de actividades de narcotráfico". En ese mismo comunicado la cancillería afirma que está a la espera de que el gobierno de Colombia "proporcione a nuestro país cualquier información derivada de las investigaciones que se llevan a cabo” y, conforme a convenios bilaterales existentes, Bogotá "investigue los presuntos vínculos de nacionales mexicanos que se encontraban en el campamento de las Farc".
En entrevista telefónica con La Jornada de México, el padre de Lucía señaló que desconocen si existe un proceso judicial abierto en contra de su hija, según reseñó la Agencia Bolivariana de Noticias.
Hasta lo momentos lo único que se sabe es que en la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada el Ministerio Público Federal (México) inició una averiguación previa por el supuesto de delitos cometidos por mexicanos en el extranjero por órdenes del procurador, Eduardo Medina Mora.
Esta averiguación previa implica a la sobreviviente de Sucumbíos, pero también a los cuatro jóvenes mexicanos que murieron en el ataque militar: Natalia Verónica Velázquez, Juan González del Castillo, Soren Ángeles Avilés y Fernando Franco.