
Un grupo de iraquíes seguidores de Sadr protestan contra el arresto de sus líderes
©AFP - Qqssem Zein
BASORA, Irak 25 de marzo 2008 - El clérigo radical chiita Moqtada Sadr amenazó
el martes con llamar a una rebelión nacional tras la ofensiva lanzada
por el gobierno de Irak contra sus milicias en Basora (sur), principal
puerto petrolero del país.
Los enfrentamientos
entre las tropas regulares y el Ejército del Mahdi, liderado por Sadr,
dejaron al menos cuatro civiles muertos y 18 heridos, según la policía.
Basora, segunda ciudad y centro neurálgico de la economía iraquí,
estaba paralizada por los combates.
Otros combates
estallaron en Bagdad, donde las fuerzas de Sadr atacaron instalaciones
de la milicia rival Badr. Cientos de fieles de Sadr salieron además a
manifestar en la capital, contra el arresto de algunos de sus hombres.
Los
combates en Basora amainaron por la tarde, aunque aún se oían tiros, en
tanto que aviones y helicópteros sobrevolaban esta ciudad de 1,5
millones de habitantes.
Sadr amenazó con llamar a una huelga general y a la desobediencia civil si el gobierno no suspende la ofensiva.
Si
las autoridades mantienen su ofensiva, "Moqtada Sadr llama a los
iraquíes a ponerse en huelga en todas las provincias iraquíes, como
primera etapa", declaró Hazem Al Araji, responsable de la oficina de
Sadr en Bagdad, citando un texto del jefe religioso.

El primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki (D), y un oficial del ejército
©AFP
"Si el gobierno no nos escucha, llamamos a la desobediencia civil en Bagdad y en las demás provincias", añadió.
Sadr
ordenó en agosto del año pasado un cese el fuego a sus milicianos,
acusados de haber desencadenado sangrientos enfrentamientos en la
ciudad sagrada de Karbala. Los combatientes del Ejército del Mahdi
protagonizaron en 2004 dos levantamientos contra las fuerzas
estadounidenses que el año anterior habían ocupado Irak.
Estados
Unidos y el gobierno iraquí dijeron que la mayoría de seguidores de Al
Sadr acataron la orden, pero que otros seguían atacando a las tropas
norteamericanas con morteros, cohetes y bombas.
En
su declaración del martes, Sadr acusa en cambio a las tropas iraquíes y
a las fuerzas de "ocupación" de haber proseguido sus ataques contra sus
milicianos, pese al cese el fuego.
El primer
ministro iraquí, Nuri Al Maliki, supervisó personalmente las
operaciones en Basora, indicó una fuente militar británica. La fuente
precisó que las tropas británicas no participan en los combates.
El
lunes, Maliki anunció que el gobierno federal estaba decidido a
"restablecer la seguridad y la estabilidad e imponer el orden en la
ciudad".

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Los combates, con morteros y ametralladoras, empezaron a eso de las
05H00 locales (02H00 GMT), cuando las tropas regulares entraron en el
barrio de Al Tamiya, un bastión de los sadristas, comprobó un reportero
de la AFP. Los enfrentamientos se extendieron rápidamente a otras
partes de Basora.
El Ejército del Mahdi goza de gran popularidad entre los sectores pobres de la población.
El gobierno decretó el toque de queda en cuatro ciudades chiitas del centro sur del país: Kut, Samawa, Nasiriya y Hilla.
Desde
que las tropas británicas que ocupaban Basora desde 2003 restituyeron
su control a los iraquíes en diciembre de 2007, la ciudad y su
provincia son teatro de una lucha de influencia entre grupos chiitas
rivales.
El movimiento sadrista acusa al gobierno
de servir los intereses de su gran rival en la comunidad chiita, el
Consejo Supremo Islámico Iraquí (CSII) de Abdel Aziz Hakim.
El
gobernador de la ciudad, Mohamed Al Waelli, pertenece a otra
organización chita, el partido Fadhila (La Virtud), muy influyente en
el sector petrolero, del cual el Estado obtiene casi todos sus ingresos.
Un portavoz del movimiento sadrista en Basora, Harith Al Athari, pidió negociaciones.
"La
situación es mala y nosotros lamentamos los combates. Estamos
dispuestos a negociaciones y queremos calmar la situación", declaró a
la AFP.