Caracas, 17 de marzo de 2008/ Hacia las 20:00 horas (8:00 PM) los
diplomáticos no habían logrado ponerse de acuerdo para aprobar el
informe con seis recomendaciones elaborado por la misión de la OEA que
visitó Colombia y Ecuador y la región fronteriza donde ocurrió la
incursión ilegal y donde fueron masacradas 24 personas.
El
secretario general de la Organización, José Miguel Insulza, dijo a la
plenaria que aún quedaban pendientes una media docena de puntos para
llegar a un texto final y que el grupo se reuniría otra vez.
El
documento propuesto por la comisión investigadora propone el
restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Colombia y
Ecuador junto a la constitución, bajo monitoreo de la OEA, de una
misión especial para verificar los compromisos asumidos entre los
países para cooperar en temas fronterizos, entre otras medidas
bilaterales.
La iniciativa recomienda además el
“fortalecimiento de los mecanismos de cooperación y diálogo fronterizo,
así como el estudio de un eventual mecanismo bilateral de alerta
temprana” para casos como el ocurrido a principios del mes.
Por
su parte, recomienda la puesta en marcha de programas de cooperación e
integración fronteriza, incluyendo proyectos en el área medioambiental,
con el apoyo de organismos y entidades internacionales como el Banco
Interamericano de Desarrollo (BID), la Cooperación Andina de Fomento
(CAF) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD),
entre otros.
Sin embargo, TeleSUR conoció que países como
Venezuela, Argentina y Brasil reclaman una condena contundente contra
la invasión a suelo ecuatoriano y esperan, al igual que Ecuador, que la
declaración de los cancilleres de la OEA maneje el mismo lenguaje que
la emitida por la Cumbre del Grupo del Río, llevado a cabo el 7 de
marzo en República Dominicana.
El canciller venezolano, Nicolás
Maduro, aseguró que “América Latina y el Caribe están más unidos que
nunca” y aseguró que Venezuela está alineada con Ecuador y "con su
razón histórica, en contra de la violación de su derecho de soberanía,
de su derecho territorial y del derecho internacional, porque el
territorio de un país es inviolable”.
Mientras, Estados Unidos,
México y Colombia rechazan la solicitud de condena y bloquean las
conclusiones finales de la XXV reunión de los cancilleres de la OEA.
Washington ha justificado desde el principio de la crisis la posición
de Bogotá como un acto de “legítima defensa”.