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El presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa. | Credito: Efe |
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Quito 26 enero 2008.- El presidente de Ecuador, Rafael Correa, advirtió hoy a las petroleras extranjeras que si rehúsan modificar sus contratos les devolverá sus inversiones y el Estado asumirá el control de los campos que explotan.
"Si no están contentos no hay problema. Aquí no queremos estafar a nadie ¿cuánto han gastado en inversión, 200 millones? Tengan sus 200 millones, que les vaya bonito y (la estatal) Petroecuador explotará ese campo", declaró el mandatario en su programa semanal de radio.
El lunes el gobierno inició la renegociación de los contratos con las empresas City Oriente (Estados Unidos), Petrobras (Brasil), Perenco (Francia), Repsol-YPF (España) y Andes Petroleum (China).
El gobierno socialista ha descartado una nacionalización del petróleo porque la ley ya reconoce al Estado como dueño del recurso, informó AFP.
Según Correa, las multinacionales tendrán tres opciones para quedarse en Ecuador: seguir transfiriendo al Estado el 99% de sus ganancias extras por el alza del precio del crudo, cambiar la modalidad de su contrato o irse del país.
El mandatario explicó que su gobierno se inclina por contratos de servicios que reemplace los actuales de participación, que dejan al Estado 18% del volumen explotado, es decir, de cada cien barriles que explotan las empresas entregan al país 18 barriles.
"Podemos renegociar el contrato e ir a uno de prestación de servicios (...), porque si el petróleo es nuestro, contratamos a alguien para que lo saque y pagamos por el trabajo: 10 dólares por cada barril, pero el resto es nuestro", precisó.
Correa agregó que si al término de 45 días no habido un acuerdo, las petroleras deberán "seguir cumpliendo" con la ley que recortó sus ingresos extraordinarios.
Ecuador, que retornó en noviembre a la OPEP para convertirse en el miembro más pequeño del cartel, es el quinto productor sudamericano y su nivel de extracción bajó del récord de 536.000 b/d en 2006 a 508.000 b/d entre enero y octubre de 2007.
La mitad de su producción proviene de empresas extranjeras.