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(CNN -- Traducido por Jesús Nery Barrios).- Dos meses antes de su muerte la ex primera ministra de
Pakistán Benazir Bhutto envió un e-mail a su asesor
norteamericano y viejo amigo, diciéndole que si ella
era asesinada el presidente pakistaní Pervez Musharraf
tendría algo de culpa.
Ella citó la negativa del gobierno a su solicitud de
más medidas de seguridad luego del ataque suicida con
bomba de octubre que sufrió al regresar a Pakistán
desde el exilio.
"Nada ocurrirá, Dios mediante", escribió a Mark
Siegel, su vocero, cabildero y amigo norteamericano.
"Sólo quería que supieras que si algo ocurriese,
además de los nombres en mi carta a Musharraf del 16
de octubre, haría responsable a Musharraf. Sus
acólitos me han hecho sentir insegura y no hay forma
que lo que ocurre en términos de impedirme usar carros
privados o usar vidrios ahumados o bloquear o cuatro
teléfonos móviles a la policía para cubrir todos los
flancos pase sin su conocimiento."
Bhutto buscaba convertirse e primera ministra por
tercera vez cuando fue asesinada; su muerte llegó
exactamente a dos semanas de las elecciones
parlamentarias pakistaníes del 8 de enero.
El embajador de pakistán en los EE.UU., Mahmud Ali
Durrani, insistió el jueves que el gobierno de
Musharraf le suministró a la ex-primera ministra un
sistema de seguridad sin precedentes. Dijo que los
terroristas y extremistas, que también han atacado a
Musharraf, fueron los únicos responsables de su
muerte.
Bhutto escribió el e-mail el 26 de octubre, ocho días
ante que al menos 130 personas murieron y cientos más
fueron heridas en Karachi por el atentado suicida con
bomba mientras la caravana de Bhutto pasaba.
Siegel le reenvió el e-mail a Wolf Blitzer de CNN, con
instrucciones que no informara acerca de él a menos
que Bhutto fuera asesinada.
Justo antes de regresar a Pakistán luego de ocho años
de exilio auto-impuesto, Bhutto le dijo a CNN que
estaba conciente de las amenazas contra ella y dijo
que algunas provenían de gente ostentaba "altos
cargos" en el gobierno de Pakistán. Ella afirmó que
había escrito una carta a Musharraf sobre sus temores,
aparentemente la misma carta a la que se refiere en su
e-mail a Siegel.
En un discurso ella enumeró una lista de grupos que
ella creía que constituían la mayor amenaza a ella y a
su causa --el Talibán de Pakistán, el Talibán de
Afhanistán, al Qaeda y un equipo suicida de Karachi
que no describió.
Luego del atentado con bomba de octubre ella acusó a
elementos dentro del gobierno y los servicios de
seguridad de tratar de matarla y le solicitó a
Musharraf "un mínimo de seguridad", incluyendo
vehículos con vidrios ahumados y guardias privados
además de policías. Tres senadores de EE.UU.
reiteraron la petición en una carta a Musharraf.
Bhutto estaba preocupada por la falta de seguridad que
ella sufrío a su llegada a Karachi y denominó como
"muy sospechoso" el atentado con bomba del 18 de
octubre, dijo Siegel. Él acusa a las autoridades
pakistaníes por no investigar el intento de asesinato
y por rehusarse a la solicitud de Bhutto que Scotland
Yard y el FBI ayudaran en la investigación.
Bhutto y su esposo solicitaron bloqueadores para
impedir la detonación de bombas; vehículos especiales
con vidrios ahumados; y cuatro vehículos policiales
para que la rodearan todo el tiempo, dijo Siegel.
"Ella básicamente solicitó todo lo necesario para que
alguien con status de ex-primer ministro," declaró
Siegel al programa "La Sala Situacional" (The Situation Room) de CNN. "Todo eso se le
negó ... Ella logró algo de protección policial, pero
era esporádica y errática."
Bhutto se preocupó que el problema se agravara
mientras se acercaban las elecciones de enero, afirmó
Siegel.
Al momento del atentado suicida con bomba de octubre
Bhutto iba en una camioneta desde el aeropuerto de
Karachi hacia la tumba de Mohammed Ali jinnah,
fundador de Pakistán. Ella se había movido desde el
techo corredizo hacia dentro del vehículo blindado a
prueba de balas, justo antes del estallido, saliendo
ilesa.
Dan Rivers de CNN, que estaba en Karachi para cubrir
su regreso a Pakistán resaltó en ese momento que su
seguridad parecía floja, afirmando que su personal
podía subirse a los lados de su vehículo sin ser
detenidos por las autoridades.
Durrani, embajador de pakistaní en los EE.UU. insistió
que la seguridad que rodeaba entonces a Bhutto era más
que la adecuada.
"Había un mar de personas de seguridad, creo yo,"
afirmó. "Ella estuvo rodeada por vehículos
policiales. Si no hubiera sido por uno de los
vehículos policiales que recibió el impacto en
Karachi, desafortunadamente ella hubiera muerto allí."
"Había una burbuja de seguridad alrededor de ella. El
PPP (Partido del Pueblo de Pakistán, el partido de
Bhutto) insistió que personas fieles privadas
estuvieran a su alrededor. Ellos también estaban
allí. Y habían alrededor de 7.800 u 8.000 personas de
seguridad desplegadas sólo para eso," dijo Durrani.
"Eso es más seguridad de lo que nadie despliega en
cualquier lugar del mundo."
Bhutto "no es una persona dada a la seguridad", afirmó
Durrani. "Ella es una política. Creo que el gobierno
de Pakistán le suministró toda la seguridad necesaria.
Usted dígame -- la forma en que fue golpeada, le
hubieran dado con o sin vidrios ahumados, sin bomba
artesanal ... así que sólo se trata de echarle la
culpa a otros."
Luego del ataque de octubre Bhutto dijo que la policía
le ofreció dejarle usar un helicóptero para el viaje
desde el aeropuerto, pero ella le dijo que quería
estar cerca de su pueblo. Ella dijo que no lamentaba
esa decisión.
"Ella creía en la democracia, y creía en hablar con el
pueblo," dijo Siegel. "No es imprudente salir y
tocar al pueblo. No culpen a la víctima por el
crimen. La persona que supuestamente iba a proteger a
Benazir Bhutto y a los otros candidatos era el
gobierno de Pakistán con el mandato de Pervez
Musharraf.
Al mismo tiempo, Siegel reconoció, "Ella casi se movía
en un mar de humanidad. Ningún sistema del mundo
puede protegerlo a uno d eeso."
Blitzer resaltó que Bhutto fue herida el jueves
mientras se paraba por fuera del techo corredizo de su
vehículo --visto por algunos como una acción
imprudente luego del incidente de octubre.
El fotógrafo principal de Getty Images John Moore,
quien estaba en la escena del asesinato, le dijo a CNN
que estaba sorprendido por las acciones de Bhutto,
tomando en cuenta el anterior intento suicida. La
reunión fue más pequeña de lo esperado, dijo, y la
gente que habló con él le dijo que "sólo estaban
temerosos de salir, por la simple razón que todos
recordaban lo que pasó en Karachi."
Siegel se puso más emotivo cuando le dijo a Blitzer
que Bhutto era "la persona más valiente que haya
conocido. ... Ella sabía que existían riesgos al
regresar, pero que esos riesgos eran importantes,
según ella, para la lucha por la democracia."
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