Colombia, 12 de diciembre de 2007.- A pesar de ello, el grupo guerrillero dijo que "persiste en su lucha por la solución política del conflicto, la paz, la democracia y la soberanía para Colombia", en un comunicado por Internet.
El Eln consideró que el Gobierno de Álvaro Uribe desconoció unilateralmente los consensos que se habían logrado en este proceso.
El Comando Central (Coce) del Eln consideró que la "cancelación abrupta" de la mediación "sume en la incertidumbre el proceso de paz al afectar elementos esenciales como la facilitación y los escenarios convenidos para destrabar los diálogos".
En ella reveló que, en consultas realizadas con vistas a la "nueva fase de diálogo" que se inauguraba con la facilitación de Chávez, la jefatura rebelde "juzgó conveniente seguir haciendo esfuerzos en la mesa de conversaciones, pese a las grandes distancias existentes entre las ideas de paz que mantenemos las dos partes".
El Ejército de Liberación Nacional (Eln) recordó que en conjunto con el Gobierno de Uribe se había acordado el pasado 31 de agosto en Caracas solicitar a Chávez que sirviera de facilitador en la serie de rondas exploratorias de un proceso de paz que las partes han celebrado desde diciembre de 2005, siempre en La Habana.
Por ello, continuó el mando guerrillero, la decisión de Uribe de dar por terminada la misión del presidente venezolano, anunciada el pasado 21 de noviembre en Bogotá, desconoce ese consenso.
Asimismo, "demuestra una vez más que el régimen colombiano está más acostumbrado a las imposiciones que al desarrollo de consensos y al respeto de acuerdos", opinó el Coce, que acusó al presidente estadounidense, George W. Bush, por "estar detrás de este viraje".
"Este brusco cambio de rumbo coloca a Colombia lejos de un camino de paz, democracia y soberanía, mientras la amarra aún más al carro de Bush, que para el mundo significa guerra, unilateralismo, imposiciones y neoliberalismo antisocial", agregó el mando del Eln.
Según el Eln, "la controversia creada por la gestión de paz del presidente Chávez se puede entender como una acción premeditada de la oligarquía y el imperialismo para afectar el resultado del referendo venezolano" celebrado el pasado 2 de diciembre.
Por ello, no es de extrañar que Bush haya llamado por teléfono a Uribe al día siguiente para felicitarlo, apuntó el mando de la organización rebelde, fundada en 1964 y la segunda en importancia del país, después de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).
El Eln indicó que, desde la cancelación de la tarea de Chávez, la política exterior de Colombia "se alinea exactamente con los dictados de Bush para América Latina, en su propósito de debilitar la Revolución Venezolana y aislarla del resto del continente".
En este mismo contexto colocaron los rebeldes las peticiones de extradición de varios de sus líderes presos que agentes de Estados Unidos han notificado desde mediados del pasado mes, algunas de ellas bajo el cargo de toma de rehenes.