NUSA DUA, Indonesia 06 de diciembre 2007 - Estados Unidos se encontraba el jueves cada vez más aislado en la conferencia de Bali
sobre el clima, después de que Australia proclamó su "apoyo total" a
las reducciones masivas de gases con efecto invernadero que provocan el
calentamiento de la atmósfera.
El país que más
contribuye al calentamiento climático mantuvo su oposición a todo
acuerdo multilateral vinculante sobre sus emisiones.
"Nuestra
posición no ha cambiado", declaró Harlan Watson, el jefe de la
delegación estadounidense en las discusiones que se desarrollan en la
isla indonesia de Bali para elaborar las grandes líneas de una política
climática mundial para después de 2012.
Watson agregó
que no estaba influenciado por la propuesta que hizo el miércoles una
comisión del Senado norteamericano de adoptar medidas más severas para
limitar las emisiones de gases con efecto de invernadero.
La
única herramienta internacional para limitar el calentamiento del
planeta es el protocolo de Kioto, y Estados Unidos es el único país
desarrollado que no ratificó ese texto, después de que lo hiciera
Australia el lunes pasado.
Las autoridades
australianas anunciaron el jueves que "apoyan" la preconización de los
expertos internacionales sobre la evolución del clima (IPCC) de
reducciones de 25% a 40% de las emisiones de gases con efecto de
invernadero hacia 2020 para los países desarrollados.
Nosotros
"apoyamos totalmente" esos objetivos, indicó a la AFP un miembro de la
delegación australiana en Bali. Otros dirigentes australianos hicieron
declaraciones similares el miércoles a la prensa de su país.

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Estas cifras se acercan a los compromisos de la Unión Europea (UE),
considerada una "buena alumna" entre los países ricos. La UE se
comprometió a reducir sus emisiones de gases con efecto de invernadero
en al menos 20% hacia 2020, e incluso en por lo menos 30% si los otros
países industrializados se comprometen.
Pero el nuevo primer ministro australiano, Kevin Rudd, dio más tarde la impresión de dar marcha atrás.
"(Algunos
países) indicaron que no aceptaban obligatoriamente esos objetivos,
como tampoco aceptaban los objetivos vinculantes que los involucraban",
dijo Rudd en Brisbane. "Esa es también la posición del gobierno
australiano", agregó.
El secretario ejecutivo de la
Convención sobre el Clima de la ONU, Yvo de Boer, constató por su parte
la diferencia entre las posiciones de los parlamentarios
norteamericanos y su gobierno.
"Evidentemente hay
diferencias significativas entre las posiciones adoptadas por cierto
número de senadores y de miembros del Congreso (norteamericano) y las
de la Casa Blanca", dijo a los periodistas.
Una ONG estadounidense presentó el jueves un informe que señalaba emisiones impresionantes de los Estados norteamericanos.
Según
el National Environment Trust (NET), el estado de Texas (23,7 millones
de habitantes) contamina más que 116 países en vías de desarrollo con
un total superior a 1.000 millones de personas.
Wyoming,
el Estado norteamericano menos densamente poblado, con 510.000
habitantes, emite más CO2 que 69 países en vías de desarrollo juntos,
con un total de 357 millones de individuos.
"En
cuanto a los objetivos de las emisiones, para todo el mundo está claro
que los países industrializados deberán mantener la atención
concentrada (en los esfuerzos)", agregó de Boer.
"Todos
los gobiernos (que ratificaron el Protocolo de Kioto) comprendieron que
los países industrializados deben reducir sus emisiones entre el 25% y
el 40% para 2020", insistió.