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En Madrid reclamaron que este programa de televisión es la "gota que colma el vaso" | Credito: Agencias |
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Madrid, 23 de noviembre de 2007 / La vicepresidenta primera del gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, ha convocado para la próxima semana a las televisiones privadas para afrontar el tema de la violencia doméstica. "No puede ser un espectáculo ni siquiera un contenido informativo más", ha advertido en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
La reacción del Gobierno llega después de la última muerte por malos tratos, una mujer de nacionalidad rusa asesinada presuntamente a manos de su ex pareja cuatro días después de aparecer junto a él en el programa 'El diario de Patricia' (Antena 3). La joven acudió a este espacio para recibir una sorpresa, sin saber que se iba a encontrar con su agresor, al que había denunciado y que incluso estaba condenado y tenía una orden de alejamiento. Él la pidió matrimonio ante las cámaras y ella le rechazó.
De la Vega ha afirmado que se reunirá con los representantes de Uteca (Unión de Televisiones Comerciales Asociadas) para "buscar acuerdos" y encontrar "la mejor manera de tratar" la información de estos temas en televisión. Las cadenas de titularidad pública, La 1 y La 2, quedan fuera de la llamada de atención del Gobierno.
La vicepresidenta ha indicado que tratarán de encontrar "fórmulas que permitan aislar a maltratadores y arropar a las mujeres maltratadas". "No hay varitas mágicas", reconoció, pero hay que "buscar soluciones imaginativas".
Durante la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, la videpresidenta ha mostrado su preocupación por el número de mujeres muertas a manos de sus parejas o ex parejas y ha reconocido que las "cifras no son buenas", aunque hayan mejorado otros indicadores, como las medidas de protección.
Es un caso similar al que desembocó en el Código de Autorregulación de contenidos infantiles que las televisiones consensuaron con el Gobierno en 2004.
Por su parte, el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Arturo Canalda, ha denunciado que la última muerte de una mujer tras aparecer en un programa de televisión es la "gota que colma el vaso", y ha exigido a las televisiones que respeten el horario infantil, y multas más severas para ellas si no lo hacen.
En una nota, Canalda pide a las cadenas que no emitan en esa franja horaria contenidos que puedan perjudicar el desarrollo físico, mental o moral de los menores de edad, tal como requiere la ley que incorpora al ordenamiento jurídico español la Directiva Europea de la Televisión sin Fronteras.
La misma ley fija que el incumplimiento de lo anterior se considera infracción muy grave, con una multa para el operador de televisión que va desde 300.500 hasta 600.000 euros, pudiéndose llegar en determinadas circunstancias a la suspensión de la concesión de emisión o (en caso de reiteración) a su definitiva retirada.