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Blackwater no tendrá inmunidad | Credito: Afp |
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BAGDAD (AFP) - El gobierno iraquí decidió revocar formalmente la inmunidad de la que gozan las compañías de seguridad que operan en el país, anunció el miércoles el vocero oficial, Ali Debbagh.
"El gobierno se reunió ayer (martes) y decidió revocar el artículo de la ley aprobada en 2004 por la Autoridad Provisional de la Coalición (CPA) que concierne a las compañías de seguridad", indicó el vocero en un comunicado.
El portavoz indicó igualmente que el gobierno había creado una nueva ley para regular las actividades de esas compañías, que iba a ser presentada durante la próxima reunión del gabinete.
Esas decisiones se producen tras una serie de incidentes protagonizados por las compañías de seguridad extranjeras, la más célebre de ellas la estadounidense Blackwater, encargada de la protección de los diplomáticos de su país en Irak.
El 16 de septiembre, un convoy de Blackwater abrió fuego al atravesar un barrio de Bagdad y mató 17 civiles, según una investigación iraquí.
Blackwater aseguró que había actuado en legítima defensa, pero Bagdad afirma que los guardias de seguridad cometieron un "crimen deliberado".
Tres semanas después, dos iraquíes murieron en Bagdad por disparos de los guardias de un convoy de Unity Ressources Group (URG), una empresa australiana que escolta a organizaciones no gubernamentales estadounidenses que trabajan para ese gobierno.
Otro incidente causó recientemente tres heridos cerca de Kirkuk (norte), cuando un convoy de Erinys, una compañía británica que escolta a ingenieros del ejército estadounidense, abrió fuego contra un coche.
Esta serie de incidentes despierta la cólera de los iraquíes, que consideran a estos guardias de seguridad extranjeros mercenarios que actúan al margen de la ley. El gobierno anunció en varias ocasiones que quería meterlos en cintura.
Esas empresas aseguran que la última reglamentación que aprobó Paul Bremer, el administrador de la Autoridad provisional que gobernó Irak tras la invasión estadounidense de marzo 2003, les concedía la inmunidad.
"Salvo aviso contrario, la Fuerza Multinacional, la Autoridad provisional, las Misiones extranjeras, su personal, sus propiedades y todos los consultores internacionales no podrán ser enjuiciados" en Irak, estipula el documento de la Autoridad.
Responsables políticos iraquíes estimaron en la época de esos incidentes que la decisión de Paul Bremer fue invalidada por la votación de la nueva constitución iraquí, en octubre de 2005.
Desde entonces, el debate sobre la inmunidad seguía abierto.
Tras la invasión liderada por Estados Unidos, esas compañías proliferaron en Irak, y cuentan en la actualidad con unos 30.000 empleados, que forman el segundo contingente extranjero más numeroso después de los militares estadounidenses.