|
15 de octubre de 2007. - “Por supuesto que viajaré a Irán”, afirmó el Mandatario ruso. Moscú ha asumido un papel mediador entre las potencias y el Gobierno de Teherán. La agencia rusa Interfax informó, el pasado domingo, sobre kamikazes que estarían planeando atentar contra Putin.
Alemania
El presidente Vladimir Putin insistió ayer en que haría una visita histórica a Irán para discutir el programa nuclear de la república islámica, descartando las dudas sobre si un reportado complot para asesinarlo lo forzaría a cancelar su viaje.
“Por supuesto que viajaré a Irán”, dijo el líder ruso tras conversaciones con la canciller alemana, Angela Merkel. “Si uno reaccionara a las variadas amenazas y recomendaciones de los servicios de seguridad, entonces debería quedarse en casa”.
Histórico
La visita de Putin a Irán, la primera de un líder del Kremlin desde la de José Stalin en 1943, ha despertado gran interés debido al papel de Rusia como mediador en las conversaciones con las seis potencias mundiales, diseñadas para controlar las ambiciones nucleares de Irán.
La llegada de Putin a Teherán, anunciada en principio para ayer, fue postergada para hoy por la mañana, anunciaron diversas agencias de prensa iraníes.
La agencia rusa Interfax citó, el pasado domingo, una fuente “de los servicios especiales rusos”, según la cual “se crearon varios grupos de kamikazes” para perpetrar un atentado contra el Mandatario ruso. El ministerio de Relaciones Exteriores iraní calificó estas informaciones de “totalmente infundadas”.
Agenda
El Presidente ruso tendrá una agenda muy cargada hoy.
Putin participará primero en la cumbre de presidentes de los cinco países del mar Caspio (Azerbaiyán, Irán, Kazajistán, Rusia y Turkmenistán).
Los cinco jefes de Estado darán una breve conferencia de prensa, acompañada por una declaración de su anfitrión iraní, Mahmud Ahmadinejad.
Los participantes firmarán una declaración conjunta al mediodía, que será “un paso hacia la elaboración del enfoque común” sobre la cuestión del estatuto del Caspio, dijo Peskov.
Por lo tanto, no hay que esperar ningún avance en este tema que divide a los vecinos de un mar cuyo subsuelo es rico en hidrocarburos.
Irán y Turkmenistán defienden un reparto del Caspio en cinco zonas de influencia iguales, mientras que las otras tres naciones quieren establecerlo en función de la extensión de sus respectivas orillas.
La última entrevista del Mandatario ruso será con la principal autoridad del Estado, el ayatolá Alí Jamenei, que generalmente no recibe a los jefes de Estado más que si son musulmanes.
Rusia es la última muralla, con China, que tienen las autoridades iraníes para evitar la adopción de una tercera resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas con sanciones para Irán, debido a su negativa de suspender las operaciones de enriquecimiento de uranio.
Moscú apuesta todavía por el compromiso adoptado por Irán, en agosto, de informar finalmente a la Agencia Internacional de Energía Atómica (Aiea) sobre las zonas más oscuras de su programa nuclear.
Los rusos esperarán un informe de la Aiea al respecto, previsto para mediados de noviembre, antes de apoyar eventualmente nuevas sanciones.
Noticia leida aproximadamente 1411 veces. Contador actualizado cada 3 minutos
|