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El sacerdote español José Antonio Rubio, durante la audiencia | Credito: efe |
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Asunción 01.09.2007 - El sacerdote español, José Antonio Rubio fue condenado por un tribunal de Paraguay a cinco años y seis meses de cárcel por el desvío de fondos de un programa financiado por la Unión Europea (UE). La Fiscalía acusó a los procesados de haber desviado los recursos a través de la Fundación María Gloria, con sede en Panamá, y administrada por Ramírez Cataldo.
"Siempre lo he dicho, jamás me he quedado con un solo guaraní del pueblo paraguayo. Sigo asegurando que soy inocente. Tenemos que seguir luchando", dijo Rubio, tras ser condenado por el delito de lesión de confianza junto a otros dos de sus ex colaboradores.
También fue condenado a la misma pena el paraguayo Sócrates Garcete, codirector con Rubio del proyecto de potabilización de agua en comunidades pobres, denominado Ysacá, mientras que Rubén Ramírez Cataldo, de la misma nacionalidad, recibió una condena de cuatro años y seis meses como cómplice de ambos.
Rubio, de 61 años, fue declarado culpable por el desvío, en 2004, de unos 14.000 millones de guaraníes (2,3 millones de dólares al cambio de esa época) de un fondo de 3,2 millones de dólares (2,3 millones de euros) financiado por la UE para la construcción de 50 pozos de agua potable en localidades rurales.
La fiscal Victoria Acuña expresó que: "tuvimos demasiados obstáculos procesales para llegar a este juicio y haber obtenido una sanción yo creo que es bastante alentadora".
El religioso salesiano, quien ejercía como coordinador del proyecto Ysacá, donde reside desde hace 25 años, por la ejecución de obras sociales como la construcción de varios miles de viviendas populares en las afueras de Asunción.