El señor Lincoln Díaz- Balart anunció recientemente que no aspirará nuevamente a su cargo en el Congreso, el cual saldrá a votación en noviembre del 2010. Esta declaración llamó mucho la atención, pues el mismo se había introducido adecuadamente en la politiquería existente en Estados Unidos.
No podemos pasar por alto esta decisión del mayor de los Díaz-Balart, porque
como muchos piensan, la misma no está fundamentada en tomar el liderazgo de la
inexistente organización contrarrevolucionaria “La Rosa Blanca”, como ha
expresado públicamente.
Algunos políticos comentan, con razón, que Lincoln se ha convertido en un
lastre para las aspiraciones republicanas de ganar la presidencia en el 2012,
no solamente por la posición asumida en el Congreso en relación con importantes
legislaciones relacionadas con la política interna y política exterior de
Estados Unidos, sino también por el descrédito que tendrá su figura cuando se
conozcan algunos malos manejos con fondos electorales y de otro tipo que han
ido a parar a su bolsillo. “Follow the money”, fue el consejo de “garganta
profunda” en el caso Watergate y es el mejor consejo para cualquier
investigación que se realice en Estados Unidos.
¿Por qué Lincoln pudiera ser un lastre para las aspiraciones republicanas?
Es evidente que la situación económica en Estados Unidos y en especial en el condado de Miami-Dade no es la mejor y los votantes, en el momento de emitir el sufragio, deberán tomar en consideración si sus representantes ante el gobierno federal han actuado consecuentemente para tratar de ayudarlos o han adoptado otra actitud.
Precisamente, no puede calificarse de ayuda, ni tan siquiera de un gesto amistoso hacia los cubanos residentes en Estados Unidos la actitud asumida por Lincoln y su hermano Mario cuando el presidente Barack Obama modificó las regulaciones referentes a los viajes y envío de remesas a Cuba. Esta tibia medida causó la indignación de los hermanos Díaz-Balart que como voceros de la extrema derecha miamense, la criticaron fuertemente en carta que enviaron a Obama.
La falta de visión de los Díaz–Balart no les permitió tomar en consideración que esa medida tendría el beneplácito de la gran mayoría de la población cubana residente en Miami, que es precisamente donde tienen que buscar los votos y oponerse a ella era arriesgarse a perderlos. La falta de inteligencia política y sus sentimientos cavernícolas les impidió ver en esa medida una acción de Obama para atacar a Cuba utilizando un tema sensible que pudiera darle frutos en las acciones de diversionismo ideológico que realiza contra la isla. No se montaron en el barco, trataron de hundirlo.
Veamos ahora como ha votado Lincoln Díaz-Balart en los últimos años en relación con algunas leyes.
Consecuentemente ha votado a favor de leyes que perjudican a las familias de más bajos ingresos. Está a favor de la privatización de la Seguridad Social. Votó en contra de la aplicación de impuestos progresivos, lo cual beneficia a las personas de mayor ingreso. Votó contra el “Children´s Health Insurance Program”, que proporcionaría atención médica a 9 millones de niños los cuales no contaban con ella. Votó en contra del proyecto de ley que intentaba bajar los precios de las medicinas del Medicare, lo cual hubiera beneficiado a una buena parte de la población de la Florida y de otros estados, principalmente a las personas de la tercera edad.
Sus votos, emitidos sobre leyes relacionadas con lo que Estados Unidos denominan su “Seguridad Nacional”, han estado siempre al lado de los “halcones” que promueven la política guerrerista. Ha votado a favor de la Ley Patriota, que implantó un verdadero estado policiaco en Estados Unidos y cercenó una buena parte de las libertades civiles de las cuales siempre hablan los estadounidenses. Votó a favor de los presupuestos de Defensa y la continuidad de las guerras en Irak y Afganistán, lo que en muchas oportunidades implicó disminución a los presupuestos destinados a la atención y seguridad social de la población. Su voto favoreció las enmiendas al “Foreign Intelligence Surveillance Act” que legalizó toda una serie de acciones contra los ciudadanos estadounidenses contrarias a la Cuarta Enmienda de la Constitución y permite al gobierno espiar a sus ciudadanos sin necesidad de una orden judicial.
En otros tópicos, que también son objeto de debate en el Congreso y en los que su voto a favor o en contra marca una posición, regularmente ha votado con el grupo de la derecha. Ha estado en contra del aborto. Mostró su oposición a que el carbón y el petróleo sean sustituidos por otras fuentes de energía. Considera que los maestros deben rezar con sus alumnos en las escuelas. Está a favor de la aplicación de la pena de muerte y del derecho de los ciudadanos a poseer armas de fuego.
Es evidente que los floridanos aspiran a tener representantes en el Congreso que defiendan sus intereses y en realidad Lincoln Díaz- Balart no es el mejor ejemplo de esto. Al adoptar las posiciones expuestas en este artículo, Díaz-Balart no solamente está mostrando cual es su punto de vista ideológico sobre los temas debatidos, sino también cuales son los intereses económicos que está defendiendo.
En un próximo artículo analizaré estos intereses y presentaré parte de las irregularidades en que el mismo se ha visto involucrado.