Dice
el viejo refrán que el hombre es el único animal que
tropieza dos y más veces con la misma piedra. La misma piedra
en este caso es la duplicidad de la política de la oligarquía
colombiana con respecto a Venezuela y su gobierno Bolivariano, en
estos tiempos. Ya, durante y después de reuniones entre el
Presidente Chávez y su homólogo colombiano se produjo
un incidente similar en el cual el presidente de los colombianos,
como dicen ellos, se expresó durante la reunión, y
después de ella, muy mesuradamenete respecto a Chávez y
al proceso Bolivariano. Inmediatamente aparecieron declaraciones
rabiosas, y totalmente contrarias a lo expresado por el presidente
colombiano, por parte del ministro de la defensa colombiano. Los
ingenuos pensarán en aparentes contradicciones entre ambos
personajes, pero el que conozca algo de las história de las
relaciones entre Colombia y Venezuela, sabe que la política
exterior colombiana desde los tiempos de Santander, ha sido
ambivalente y de doble cara. El que no esté convencido, debe
remitirse al tratado Pombo-Michelena, el laudo de la reina española,
y el laudo arbitral Suizo. Como lo manifesté anteriormente el
gobierno Bolivariano tiene el deber y la obligación frente a
Venezuela y el pueblo venezolano de denunciar el tratado de
demarcación de 1941, el cual consumó el despojo de dos
quintas partes del territorio nacional en favor de Colombia .
Las
relaciones comerciales entre los dos países, donde el
principal beneficiario es Colombia, Venezuela tiene los recursos para
ayudar a la implementació de todos esos proyectos con que
sueña Colombia y para los cuales no dispone de los recursos
financieros.propios. Además al no pertenecer Venezuela a la
CAN, Venezuela tiene el derecho a imponer gravámenes a todos
los artículos provenientes de aquel país lo cual sería
un golpe desvastador para su economía. Venezuela dispone de
los recursos para adquirir esos mismos productos en Brasil y
Argentina.
Las
relaciones exteriores de Venezuela prosiguen el mismo camino errático
y aón así no se ha hecho una depuración de los
los fucionarios y empleados abiertamente escuálidos. Ahí
está el posible nombramiento de una funcionaria, quien celebró
los acontecimientos del 11 abril 2002 en la embajada en Montevideo de
apellido Simone, ¿Cómo es eso posible? Y los jubilados
del servicio exterior que se dedican a denostar al proceso
Bolivariano en los medios, ¿y por qué no se les
suspende la pensión y se les somete a investigación?
Ese es otro caso más de impunidad sin el merecido castigo.
Ahora
y para colmo al reyecito de España hay que rendirle pleitecía,
después de comportarse éste como el patán que
es, y faltar el respeto y ofender al Jefe de Estado y pueblo de
Venezuela en la reunión de mandatorios de Santiago de Chile.
¿Pueden la nación y el pueblo de Venezuela soportar
esta carga insoportable de ingenuidad e improvisación en las
relaciones internacionales para ser objeto de burlas por parte de
cancillerías y la prensa interesada?
Pero
el mismo problema que adolece Relaciones Exteriores, lo adolece, por
ejemplo, el Banco Central de Venezuela también, cuya junta
directiva está recargada de personajes de la IV, de la época
de Petkoff y Caldera. Y sus reportes huelen a neoliberalismo. ¿Y
quién tolera esto? Problemas semejantes se ven por doquier, en
otros ministerios, la inseguridad, los planes de viviendas que no se
construyen, los grandes planes ferroviarios, que solo se quedan en
planes, etc. La tolerancia de estos incumplimientos y desmanes no
ayuda en nada al proceso Bolivariano.
Y
tengo que volver a traer a colación el "Consenso de
Washington/Paquete de medidas del FMI y el Banco Mundial" de triste
recuerdo para la población de Caracas en 1989. Ni el
Presidente Chávez, ni los asesores económicos, ni los
funcionarios de Finanzas hacen mención del tema. Como estas
medidas son las del neoliberalismo salvaje que tanto se han
criticado, sin embargo no se han tomado medidas efectivas para
eliminarlas en su totalidad. ¿Será posible que el
pueblo venezolano tenga que seguir calándose esas medidas?
El
otro problema serio es el reencauche de toda una serie de
funcionarios de muy alto rango que incumplen las tareas a ellos
asignadas, y cuando fracasan son promovidos a otro puesto de igual
categoría donde de nuevo vuelven a incumplir y fracasar. ¿Es
que acaso no hay otras personas en Venezuela con capacidad y espíritu
Bolivariano para desempeñar esos cargos, solamente ese selecto
grupo de incompetentes, y en muchos casos arrogantes y prepotentes?
¿Y dónde está la humildad del revolucionario?
Honestamente
estimo que la falta de acción por parte del gobierno
Bolivariano a tomar medidas efectivas para dar al traste con todos estos lastres frena el proceso Bolivariano, causa desencanto, apatía
y desalientan a muchos. Si no ver los resultados del referendo de
diciembre pasado.
elpicaroglc@gmail.com