|
En toda su historia, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP) nunca necesitaron tanto de la solidaridad de los internacionalistas del mundo entero.
La ofensiva midiática y ideológica del imperialismo esta surtiendo efecto.
La izquierda reformista busca diferenciarse cada vez más de la organización insurgente colombiana, para no perder votos ni campo en la media ni en el aparato institucional.
Por otra parte, razones de Estado han llevado a importantes liderazgos revolucionarios de Latinoamérica a concesiones que contribuyen para aislar a las FARC, ayudando objetivamente a una campaña de satanización movida sin piedad por el imperio. Practican una diplomacia de corto plazo, con la ilusión de que el fin de la guerrilla disminuya la insaciable agresividad del imperio, que les cobrará siempre más y más concesiones.
Algunos llegan al punto de no criticar el terrorismo de Estado, que ha dado causa y supervivencia al movimiento guerrillero de Colombia. No ayudan a desmentir los estigmas, mismo sabiendo perfectamente que las FARC son una organización política revolucionaria, no narcotraficante ni terrorista. Otros hacen teorías sobre formas y métodos de lucha, deshumanizando a las FARC, al comparar procesos revolucionarios diferenciados. No les ocurre, en su discurso humanitario de vía única, preocuparse con el inevitable asesinato en masa de millares de combatientes revolucionarios, bajo ordenes de los verdaderos terroristas Bush y Uribe, en el caso de la desmilitarización unilateral de la guerrilla, como ya ha ocurrido a poco. ¡Se olvidan hasta de reivindicar negociaciones de paz!
Pero, lo más triste es que ni siquiera se acuerden de cobrar la necesaria contrapartida a las verdaderas acciones humanitarias que las FARC vienen practicando:
¡ Libertad para todos los arrestados políticos colombianos !
PCB (Partido Comunista Brasileiro)
Julio 2008
(Envíado por Ivan Pinheiro )
Articulo leido aproximadamente 489 veces
|