Cuando la Constitución
Europea fue rechazada en los referendos de Francia y Holanda, los gobiernos
de los países miembros de la UE decidieron que ningún pueblo debía
ser consultado, que aquí los pueblos no tienen nada que decidir. Solo
Irlanda por exigirlo su constitución, ha llevado a referéndum el día
12 la ratificación del Tratado Europeo y lo ha rechazado por un 53,4
% de los votos frente a un 46,4% que lo ha apoyado. Esto cobra mayor
importancia porque sólo 4 de los 166 diputados del congreso irlandés
estaban a favor del NO. Al rechazar el tratado de Lisboa el pueblo irlandés
habla en nombre de todos los pueblos de Europa a los que no nos han
dejado hablar.
Los burócratas de
Bruselas se han apresurado a decir que no van a respetar esta decisión.
Se habla de un nuevo referéndum, de otra forma de asociación de Irlanda…todo
menos oír y respetar lo que dicten los pueblos. Y en cualquier caso
animan a seguir con el proceso de ratificación, empezando por el gobierno
Zapatero. Algunos cínicos señalan que solo un país rechaza este Tratado.
Claro, solo uno ha sido consultado.
Las razones de este
rechazo
Los perdedores hacen
un balance de este rechazo a espaldas de la realidad. Hablan del “egoísta
pueblo de Irlanda”, hablan de racismo... De cualquier cosa. Pero los
hechos son tozudos. En un país presentado como modelo del éxito de
las “políticas europeas”, el No ha sido mayoritario en las
zonas obreras. Sólo en los barrios ricos ha salido el SI. El No
se ha sustentado en el rechazo a las leyes antiobreras de la UE. Las
sentencias Laval, Viking y Ruffert. La ampliación del horario de trabajo
a las 65 horas semanales, el encarcelamiento de los inmigrantes hasta
18 meses, hechos que han llevado a que el principal sindicato de Irlanda,
la TEEU, y muchos otros sindicatos hayan llamado a votar no…
¿De qué se extrañan estos burócratas? ¿Cómo piensan que los pueblos
van a darles más poderes para que hagan cosas como éstas?
¿Dónde está la
Europa Social?
Han intentado vender
esta Unión Europea reaccionaria al servicio de las multinacionales
como una “Europa Social”. ¿Pero donde está esa Europa? Cada día
conocemos nuevas sentencias y decisiones contra los trabajadores. Acabamos
de conocer el llamamiento de la conferencia de Estocolmo donde se llama
a rechazar las sentencias de los casos Laval, Viking y Ruffert por las
que se permite, en nombre del sacrosanto derecho empresarial, el dumping
social, acabar con los convenios, limitar el derecho de huelga. ¿Es
esta la Europa social que nos espera? Pero también acabamos de conocer
la directiva europea sobre tiempo de trabajo que va a permitir alcanzar
las 65 ó hasta 78 horas semanales. ¿Es éste el progreso de la Europa
Social? Solo las multinacionales y los especuladores ven sus intereses
representados en esta dictadura, que ha llevado en nuestro país a las
deslocalizaciones masivas y exige hoy un recorte drástico de las pensiones.
Exijamos la anulación
de las sentencias y la directiva de tiempo de trabajo. Jornada máxima
de 40 horas.
Es hora de oír al
pueblo de Irlanda, a los de Francia y Holanda, a los trabajadores que
en toda Europa defienden sus derechos y los servicios públicos en contra
de las imposiciones de Bruselas. Las instituciones de la Unión
Europea no tienen enmienda. Hay que romper con ellas.
De inmediato hay que
exigir la retirada de las sentencias Laval, Viking y Ruffert. La Conferencia
internacional de Estocolmo el 25 de mayo pasado decidió organizar una
delegación internacional a la Comisión Europea para exigir la anulación
de esas sentencias. Organicémosla desde todos los países.
El gobierno Zapatero
y la Mesa del Congreso, en vez de tomar nota de la votación democrática
de Irlanda, han acelerado los trámites para ratificar en Cortes el
Tratado de Lisboa. En lugar de esto ¿No deberían los diputados votar
No, negarse a ratificar el Tratado de Lisboa? ¿No deberían todas
las organizaciones obreras exigir al gobierno y a los diputados que
no ratifiquen ese tratado? No se puede, después del resultado de Irlanda,
despreciar la voluntad popular. El Tratado de Lisboa no puede seguir
adelante. Por lo que llamamos a todos los trabajadores a firmar la petición
adjunta y a movilizarse para que este gran día no sea traicionado.
¡Viva el pueblo de Irlanda,
abajo la dictadura europea!
¡Ruptura con la Unión Europea!
¡Unión Libre de pueblos libres
de Europa!
charl87@wanadoo.fr