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    Mundo en revolución

Tras el No de Irlanda al tratado de Lisboa
Por: Charlotte
Fecha de publicación: 16/06/08
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Cuando la Constitución Europea fue rechazada en los referendos de Francia y Holanda, los gobiernos de los países miembros de la UE decidieron que ningún pueblo debía ser consultado, que aquí los pueblos no tienen nada que decidir. Solo Irlanda por exigirlo su constitución, ha llevado a referéndum el día 12 la ratificación del Tratado Europeo y lo ha rechazado por un 53,4 % de los votos frente a un 46,4% que lo ha apoyado. Esto cobra mayor importancia porque sólo 4 de los 166 diputados del congreso irlandés estaban a favor del NO. Al rechazar el tratado de Lisboa el pueblo irlandés habla en nombre de todos los pueblos de Europa a los que no nos han dejado hablar.

Los burócratas de Bruselas se han apresurado a decir que no van a respetar esta decisión. Se habla de un nuevo referéndum, de otra forma de asociación de Irlanda…todo menos oír y respetar lo que dicten los pueblos. Y en cualquier caso animan a seguir con el proceso de ratificación, empezando por el gobierno Zapatero. Algunos cínicos señalan que solo un país rechaza este Tratado. Claro, solo uno ha sido consultado.

Las razones de este rechazo

Los perdedores hacen un balance de este rechazo a espaldas de la realidad. Hablan del “egoísta pueblo de Irlanda”, hablan de racismo... De cualquier cosa. Pero los hechos son tozudos. En un país presentado como modelo del éxito de las “políticas europeas”, el No ha sido mayoritario en las zonas obreras. Sólo en los barrios ricos ha salido el SI. El No se ha sustentado en el rechazo a las leyes antiobreras de la UE. Las sentencias Laval, Viking y Ruffert. La ampliación del horario de trabajo a las 65 horas semanales, el encarcelamiento de los inmigrantes hasta 18 meses, hechos que han llevado a que el principal sindicato de Irlanda, la TEEU, y muchos otros sindicatos hayan llamado a votar no… ¿De qué se extrañan estos burócratas? ¿Cómo piensan que los pueblos van a darles más poderes para que hagan cosas como éstas?

¿Dónde está la Europa Social?

Han intentado vender esta Unión Europea reaccionaria al servicio de las multinacionales como una “Europa Social”. ¿Pero donde está esa Europa? Cada día conocemos nuevas sentencias y decisiones contra los trabajadores. Acabamos de conocer el llamamiento de la conferencia de Estocolmo donde se llama a rechazar las sentencias de los casos Laval, Viking y Ruffert por las que se permite, en nombre del sacrosanto derecho empresarial, el dumping social, acabar con los convenios, limitar el derecho de huelga. ¿Es esta la Europa social que nos espera? Pero también acabamos de conocer la directiva europea sobre tiempo de trabajo que va a permitir alcanzar las 65 ó hasta 78 horas semanales. ¿Es éste el progreso de la Europa Social? Solo las multinacionales y los especuladores ven sus intereses representados en esta dictadura, que ha llevado en nuestro país a las deslocalizaciones masivas y exige hoy un recorte drástico de las pensiones.

Exijamos la anulación de las sentencias y la directiva de tiempo de trabajo. Jornada máxima de 40 horas.

Es hora de oír al pueblo de Irlanda, a los de Francia y Holanda, a los trabajadores que en toda Europa defienden sus derechos y los servicios públicos en contra de las imposiciones de Bruselas. Las instituciones de la Unión Europea no tienen enmienda. Hay que romper con ellas.

De inmediato hay que exigir la retirada de las sentencias Laval, Viking y Ruffert. La Conferencia internacional de Estocolmo el 25 de mayo pasado decidió organizar una delegación internacional a la Comisión Europea para exigir la anulación de esas sentencias. Organicémosla desde todos los países.

El gobierno Zapatero y la Mesa del Congreso, en vez de tomar nota de la votación democrática de Irlanda, han acelerado los trámites para ratificar en Cortes el Tratado de Lisboa. En lugar de esto ¿No deberían los diputados votar No, negarse a ratificar el Tratado de Lisboa? ¿No deberían todas las organizaciones obreras exigir al gobierno y a los diputados que no ratifiquen ese tratado? No se puede, después del resultado de Irlanda, despreciar la voluntad popular. El Tratado de Lisboa no puede seguir adelante. Por lo que llamamos a todos los trabajadores a firmar la petición adjunta y a movilizarse para que este gran día no sea traicionado.

¡Viva el pueblo de Irlanda, abajo la dictadura europea!

¡Ruptura con la Unión Europea!

¡Unión Libre de pueblos libres de Europa!

 charl87@wanadoo.fr
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Charlotte


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