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    Mundo en revolución

Las paradojas del momento histórico en Costa Rica
Por: Rogelio Cedeño Castro
Fecha de publicación: 08/06/08
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Nuestras afirmaciones, hechas en columnas anteriores, acerca de que el mundo de la vieja política en Costa Rica tiene los días contados, podrían resultar un tanto paradojales para algunos de nuestros lectores, a quienes incluso llegarían a causarles extrañeza en sumo grado. Ello, sobre todo, por cuanto las hacemos en un momento en que más bien se consuma el asalto a nuestras instituciones más importantes, entre ellas el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), el Instituto Nacional de Seguros y la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) por parte de la camarilla neoliberal que está conformada por los más conspicuos representantes de ese mundo, un mundo y una sociedad política en las que la rapiña y el servilismo para con los intereses del capital transnacional se encuentran profundamente arraigados.

A pesar de que estamos viviendo un momento muy amargo, cuyas manifestaciones más profundas no hacen sino confirmar que, aun en el caso de que las fuerzas oligárquicas hubieran sido derrotadas en las urnas en el referéndum del domingo 7 de octubre anterior, hubieran seguido adelante con su llamada “agenda complementaria” para liquidar las empresas públicas más importantes, aquellas que como decía don Daniel Oduber Quirós se formaron con el esfuerzo de la gran mayoría de los costarricenses, estamos seguros que su proyecto no prevalecerá sobre el gigantesco movimiento social que empieza a abrirse paso entre grandes sectores de la población. El mundo falaz de la vieja política sólo puede vivir alimentándose de la mentira y de la rapacidad hacia los bienes y recursos que nos pertenecen a todos.

Todo esto sucede en Costa Rica, mientras en la República Bolivariana de Venezuela el gobierno acaba de recuperar para el patrimonio público dos de las empresas más importantes de ese país: la compañía de teléfonos CANTV y la siderúrgica SIDOR que habían sido víctimas de las privatizaciones fraudulentas promovidas por los últimos gobiernos de la llamada IV república de los adecos y copeyanos, durante la década de los noventa. Esto último nos enseña que no hay caminos irreversibles y que debemos seguir adelante en la lucha por defender los más caros intereses de una patria solidaria para todos, aunque en el movimiento popular hicimos todo lo que estuvo en nuestras manos para evitar que, al igual que el mítico Sísifo de la antigüedad, tuviéramos que empezar a andar de nuevo ese penoso y largo camino de luchas sin fin para recobrar la justicia social y la democracia, hoy tan venidas a menos en esta pequeña república centroamericana.

El formidable movimiento popular costarricense, caracterizado por su gran fortaleza y diversidad, que estuvo a punto de derrotar en las urnas la maquinación oligárquica del TLC y la agenda complementaria para el saqueo, apenas ha empezado a manifestarse luego de un período de reflujo, aunque en realidad no ha dejado de estar activo y beligerante, en ningún momento. Desde luego, que se trata de algo que va mucho más allá de una institucionalidad podrida hasta los tuétanos y de un mundo político, dentro del que se sigue representando una comedia de mal gusto y de baja calidad.

El clamor por la participación popular en los procesos de toma de decisiones ya comienza a rebasar a quienes andan ofreciéndole a las comunidades rurales construir costosos acueductos, a cambio de que regalen a las cadenas hoteleras el escaso y preciado bien que es el agua. La comunidad de Carrillo en la bajura guanacasteca ha dado el ejemplo, aunque en realidad es apenas el inicio de un vasto movimiento nacional en defensa de los recursos naturales, en especial el agua tan indispensable para la vida.

Lo reiteramos una vez más, el momento histórico que estamos viviendo requerirá de transformaciones de fondo, las que van mucho allá de las simples salidas electorales. Además, después de lo sucedido en el referéndum quién puede tener confianza en el Tribunal Supremo de Elecciones y en el clima en que se desarrollan las consultas electorales en Costa Rica ¿No será, más bien, el tiempo de salir a luchar por garantías electorales en un país en donde la democracia se ha venido erosionando hasta convertirse en un mito más?

rcedeno@una.ac.cr
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Rogelio Cedeño Castro


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