Parece que
los minutos estaban contados, motores de aviones presidenciales encendidos
y debía salir una resolución. No se explica uno como un Compromiso
por la Paz en Latinoamérica no contiene acuerdos determinantes en aspectos
tales como: el cierre de las bases militares de USA en Colombia, la
pacificación de los grupos guerrilleros y paramilitares y la intensificación
de la integración social y económica de los países y sus pueblos.
¿Por que metas coyunturales desviaron la verdadera problemática? Problemática
derivada del interés de los imperios por posesionarse de los recursos
naturales de toda la humanidad depositados en el sur y que ellos han
derrochado, disfrutando por décadas del confort sin limites que creen
merecerse. Como al ritmo de un rapp cualquiera, los dimes y dirétes
no fueron al fondo de la problemática ya que, llámese Uribe u otro
quien reciba el chaparrón, éste siempre será disculpado porque la
justificación es la misma: Colombia, por la ideología y la cultura
de su oligarquía y la ingenuidad de su pueblo llano, fue hace más
de un siglo escogida por el imperio como punta de lanza para penetrar
hacia la dominación de países y sistemas latinoamericanos y las cúpulas
gobernantes decidieron ser disciplinados aliados del país mas avanzado
del planeta, argumentando su prosperidad y desarrollo, mas bien la personal
y grupal.
Indudablemente
que el objetivo siempre ha de ser la Paz pero, como ocurre en toda negociación,
esta debe generar un acuerdo duradero, habiéndose satisfecho previamente
los intereses de las partes y creo, para mi humilde parecer, que en
esta oportunidad no fue así. Privó la benevolencia de noveles y nobles,
la mayoría, políticos ante un hábil personaje que desde el inicio
se declaró -no haber nacido para político-, porque serlo es denigrante
para la oligarquía.
Sin pretender
aguar la fiesta que extensamente han publicado los medios del norte
y sus aliados del sur, en los términos de: Superada la crisis
entre Ecuador y Colombia al imponerse un acuerdo contra la guerra.
¿Que quieren decir? bueno muy sencillo que: Colombia en legítima defensa
cruzó la frontera con Ecuador, este país se consideró afectado y
creó una crisis de muy fácil solución porque no murió ningún ecuatoriano
y con palmadas al hombro y manos cruzadas, se abren las fronteras para
ingresar productos colombianos y extraer alimentos y combustibles venezolanos,
que el guerrerista Chávez había impedido enviando tropas. La historia
se repite, el gobierno de Colombia sigue creyendo que es muy hábil
para resolver los conflictos que genera y los demás muy comprensivos
y compadecidos con ese pueblo empobrecido y desplazado, al punto que
enseguida a esta nueva disculpa se le invita y acepta a montarse en
el autobús del Banco del Sur, PetroSur, GasductoSur, XSur, etc. Sin
embargo, sigamos buscando formulas para persuadir al gobierno colombiano
de que su incondicional dependencia de USA lo puede llevar a un aislamiento
de sus vecinos y que ello pesa mas que un prometido TLC que jamás llegará.
Además que los pocos beneficiarios del TLC pueden logarlo directamente
en USA con solo solicitar una visa de residente. Sin pretender ser pájaro
de mal agüero estimo que, no teniendo USA una plan para reducir el
derroche interno de energía y no pudiendo posesionarse del petróleo
de Irak, la amenaza sobre Venezuela, Ecuador y Bolivia se acrecentará
y de nuevo aparecerá Colombia como plataforma de lanzamiento de los
medios bélicos que han venido justificando por el narcotráfico que
tiene como destino de consumo la misma USA. La cumbre del Grupo de Rió
constituyó un evento inédito, revelador de nuevas fortaleza y solidaridad
suramericana que debemos apuntalar ahora con otras iniciativas que blinden
a la Región contra las intenciones imperialistas de invadirnos y administrar
los recursos que poseemos para beneficio de toda la humanidad.
Carlos E Quintero
cqve@hotmail.com