Del
29 de marzo al 1 de abril de 2007 se realizó en el Cairo el 5to
encuentro internacional antiimperialista, antisionista y
anticapitalista, organizado por distintas organizaciones de Egipto que
han unido ideas y esfuerzos para liberarse como pueblo egipcio, del
régimen del dictador Hosni Mubarak, calificado por estas organizaciones
como sionista, opresor, capitalista, criminal, fascista, apoyado por el
imperio… Asistieron personas del Líbano, Palestina, Irak, Venezuela,
India, Turquía, Corea del Sur, Siria, Egipto, Canadá, Alemania, entre
otros. Se trataron temas relacionados con la necesidad de crear y
apropiarse de los medios de producción, educación y comunicación
alternativos; la problemática de la lucha campesina, el despojo de sus
tierras; el boicot; la privatización de la educación en distintos
países como Egipto; la situación de la mujer en la resistencia; la
necesidad de alianza entre movimientos populares a nivel internacional,
entre ellos, los de izquierda e islámicos; la resistencia en Irak,
Palestina, Líbano, Venezuela; las amenazas a Irán y Corea; entre otros.
Este
encuentro dejó ver que los pueblos oprimidos padecen los mismos
sufrimientos y violaciones, bajo condiciones distintas y que se les ha
separado, se les han creado diferencias, barreras, distracciones, para
que no puedan unir sus luchas y liberarse de la opresión. Así como
sucedió hace años con el traslado y la venta de africanas y africanos
en América. Se les ubicaba en grupos de distintas regiones, con
creencias y lenguas distintas, se creaba problemas entre ellos, para
que no pudieran rebelarse como un bloque unido, y vencer, sino que se
mantuvieran separados y las rebeliones fueran esporádicas, y con
consecuencias mortales que pudieran enseñar la lección a quienes
querían rebelarse. Exactamente lo mismo nos sucede hoy día, los pueblos
que se han rebelado solos, han sido golpeados fuertemente: El Salvador,
Guatemala, Nicaragua, Chile, Cuba, El Líbano, Irak, Palestina,
Afganistán, Nagasaki, Hiroshima... Los pueblos, o gobiernos, que
oprimen y condenan al retraso, la esclavitud y miseria a sus
habitantes, son llamados en los grandes medios, como países aliados,
que cooperan, son civilizados, democráticos, existe libertad de
expresión, aunque su población viva en pobreza, existan innumerables
casos de violaciones de derechos humanos, y las y los habitantes no
sean más que esclavos y esclavas de un sistema antihumano y consumista,
como es el caso de Estados Unidos, España, México, Perú, Colombia,
Arabia Saudita, Egipto, Jordania, el sector que apoyó el golpe de
estado en Venezuela, el sector que apoya a Fuad Siniora en el Líbano.
A
pesar de la historia y las catastróficas consecuencias que ha padecido
la humanidad, por esta separación absurda de la resistencia de los
pueblos, por este sometimiento y condena a la miseria perpetua,
seguimos en desunión, individualismo y egocentrismo, viendo desde
nuestras propias realidades, y no desde el conjunto de pueblos que son
oprimidos en todo el mundo. En este momento, el campesinado egipcio
está siendo despojado de sus tierras, para pasarlas nuevamente a manos
de los latifundistas, gracias a una nueva ley del régimen de Mubarak,
que revierte la anterior que garantizaba la propiedad de tierras a
quienes las trabajaran. Varias personas han sido asesinadas, agredidas
y violadas por el gobierno y latifundistas en el proceso de desalojo.
Además, cada vez aumenta más el índice de mortalidad por cáncer y otras
enfermedades, y el sector campesino egipcio responsabiliza a las
transnacionales y al gobierno por el uso indiscriminado de
fertilizantes y pesticidas, además de las inhumanas condiciones
laborales de quienes trabajan la tierra. El pueblo de Egipto está
siendo despojado de sus tierras y cualquier otro medio de producción
posible. Todo pasa a manos de transnacionales, ya que el Estado ha
privatizado casi todo en el país.
En
medio de esta situación y miles de otros casos de opresión en Egipto y
otros países. Las personas se preguntan, y en especial el sector
campesino egipcio, cómo ha avanzado la lucha campesina en
Venezuela, cómo es cuando el gobierno está del lado del pueblo, cómo es
la liberación de los pueblos con Chávez. El pueblo de Venezuela, junto
al presidente Chávez, están presentes en las fantasías e ideales de
dignidad, justicia y libertad de los pueblos árabes, coreanos, turcos,
iraníes, América Latina, Europa; principalmente por su apoyo a Líbano y
Palestina, ante las agresiones sionistas y genocidas del cáncer
impuesto por el sionismo en esa Palestina que se resiste a morir y por
las denuncias sin tabúes al imperio, el neoliberalismo, y todas las
políticas que atentan contra la dignidad de los pueblos.
Venezuela es una referencia de esperanza
, un "nada es imposible", un "si se puede y lo hacemos juntos, pueblo y gobierno, iguales". Pero definitivamente debemos pasar de ser esperanza a ser resistencia
, del discurso de liberación al pueblo liberado, de la palabra a la
acción, de lo abstracto a lo concreto. Tal como lo ha hecho Hezbolah en
el Líbano, referencia de resistencia a nivel mundial.
El
proceso revolucionario de Venezuela ha abierto las puertas de la
esperanza a los pueblos oprimidos. Sin embargo, si el pueblo no
estuviera atento, esas puertas ya se hubieran cerrado. La participación
y el compromiso del pueblo es una condición de existencia de Chávez y
del proceso revolucionario. Chávez no cayó del cielo, ni el pueblo
decidió liberarse de la noche a la mañana. Ambos son producto de la
lucha popular, años de represión, injusticias, abusos y engaños. De ese
acumulado de resistencia surge el proceso revolucionario. Pero, a pesar
de los esfuerzos que se han hecho en Venezuela, a pesar de los
discursos, acciones y políticas socialistas, retóricas y
revolucionarias, el capitalismo, el caudillismo, la corrupción, están consumiendo al pueblo y
sus recursos, a través de personajes, acciones y políticas del gobierno
y fuera de este. En Venezuela estamos en plena lucha. Contamos con las
victorias de Carora, el proceso Constituyente, la ley de Consejos
Comunales, la experiencia de los Consejos Comunales de Calle, CVG
ALCASA, el ánimo de lucha del pueblo... Pero por otro lado, pienso que
mientras nos perdemos en discursos ideológicos sobre socialismo,
comunismo, izquierda, derecha, oligarquía, partidismo, hay un sistema
imperialista, capitalista, corrupto lo suficientemente agudo y claro en
su objetivo, que se nos cuela y nos toma la delantera, se apropia de
nuestras palabras, ideales y luchas y nos presenta planes, proyectos y
acuerdos de integración y desarrollo, que no son más que negocios entre
transnacionales que provocan mas injusticias y miserias en nuestros
pueblos. Entonces aparecen Corpozulia, el Gasoducto, las buscadoras de
diamante y oro, el mercurio, la prostitución, el problema del agua, las
empresas de construcción de Diosdado, la Villa del cine y los
festivales de Farruco, los grupos armados de Lina Ron, la corrupción,
el burocratismo, el amiguismo, el caudillismo, el partidismo... Por eso
seguimos en lucha, hay mucho por combatir.
Ahora
bien, la Revolución, la resistencia, la liberación, no se puede dar de
manera aislada… La solidaridad con el proceso de Venezuela, Bolivia,
Líbano, Palestina, Irak, Afganistán, entre otros, debe ir más allá de
las manifestaciones públicas, las conferencias, las palmadas en la
espalda, los artículos de análisis, las marchas, las visitas a estos
países para conocer y compartir sus procesos… La solidaridad que
necesitamos implica ya el compromiso de activar la resistencia en cada
una de las comunidades que podamos a nivel internacional. Y tal vez, el
objetivo de esta lucha, de esta resistencia, no debería estar centrado
ni basado en ninguna nacionalidad,
ideología, religión ni tendencia, sino en la
humanidad, en la dignidad, en la justicia, en el derecho de los pueblos
y las personas a ser libres y justos. De no ser así, se nos hace cuesta
arriba e imposible, como lo ha sido hasta ahora.
Qué tal si en lugar de rasgarnos las vestiduras por el pueblo, y contra el imperio, nos despojamos de esos
ismos con los que cubrimos nuestra humanidad, como lo son el
comunismo, socialismo, islamismo, imperialismo, trotskismo, anarquismo,
consumismo, profesionalismo, judaísmo, sionismo,
chavismo, cristianismo, espejismo, neoliberalismo, capitalismo… Y si
además nos despojamos de los colores y banderas, si borramos las líneas
divisorias de los mapas, y asumimos nuestra unidad, si nos reconocemos
en nuestras diferencias y las aceptamos, las amamos porque nos
enriquecemos en la diversidad, en el conocimiento de lo otro y lo yo,
sin tomarlas como banderas, sin justificar acciones con ellas. Si tan
solo dejáramos los nombres y empezáramos a hablar como humanidad, como
personas, entonces podríamos hablar desde la otra o el otro, o desde
nosotras o nosotros, incluso ir más allá y hablar desde ese otre, visualizado por la teoría feminista, ser cuyo sexo no es
necesario distinguir al hablar de derechos o inclusiones sociales, de
la opresión, de la muerte, del sufrimiento, las violaciones y abusos.
Si nos viéramos así, entonces quizás emprenderíamos una misma lucha y
sí triunfaríamos. Porque todas esas banderas, colores, ideologías y
tendencias, a mi modo de ver, nos hunden cada vez más en la miseria de
ver al otre como otre y no como parte de mí y del todo.
Siento
que nos perdemos en nuestro ego, cada vez que nos pronunciamos como
comunistas, socialistas, islamistas, o cualquier otro istas. Siento que
nos perdemos del punto de llegada y de partida, lo distorsionamos, lo
ocultamos, y dejamos de ver el sufrimiento, la opresión, la
resistencia, la lucha de los pueblos. Un ejemplo claro de que estos
nombres e ideologías alimentan el ego más que la propia lucha, la
resistencia, el desarrollo de plataformas, es el hecho de que algunos
gobiernos y personas, se han solidarizado con el proceso revolucionario
de Venezuela porque, según ellos, es un modelo socialista, pero no
reconocen la legitimidad de Hamas en Palestina, ni de Hezbolah en el
Líbano. Pienso que no necesitamos falsas alianzas o el apoyo de
gobiernos o personas que se quedan, al igual que nosotres, en
ideologías, nombres y colores,
sino la alianza, unidad y participación real y
concreta con la resistencia que se levanta en distintas partes del
mundo, con distintas personas, por la libertad y justicia de la
humanidad. Quizás todas esas ideologías y tendencias son un modelo mas
que se pretende imponer a la sociedad independientemente de lo que esta
quiera, así como se nos impuso el modelo capitalista, así como se
privatizan los recursos y medios de producción de los pueblos, así como
se esclavizan sus almas, porque hay quienes creen que ese es el mejor
camino.
Me
pregunto si cada vez que hablamos como comunistas, socialistas,
islamistas, capitalistas, no estamos hablando desde un modelo que
consideramos nuestro y que quisiéramos imponer al pueblo, en vez de
hablar desde nuestra humanidad, desde nuestro ser de pueblo, por la
liberación del pueblo. A caso este pueblo internacional que esta
esclavizado, oprimido, violado, dominado, sometido, es capaz de
decidir, con todas sus potencialidades humanas, bajo qué modelo quiere
vivir, o a caso Hugo Chávez, María Alma, Inés Esperanza, Fátima Seif il
Islam, Ziad al Harrie, Hasan Abd Alah, o cualquiera de nosotres, que
nos formamos en este sistema de opresión y formamos parte de él,
sabemos cuál es el mejor sistema para vivir, si es el comunismo, si el
socialismo, si la democracia, si la shariah, pero bajo cuál
interpretación o visión… Si seguimos en lo superficial, siempre la
opresión se nos va a colar, así como sucede en Venezuela con la
corrupción y el caso de los indígenas con Corpozulia, entre otros. Por
mas revolucionario que sea el proceso, por mas comunistas, o x
tendencia que tengamos, la opresión continua, porque no terminamos de
ver de frente el sufrimiento de las personas. ¿A caso, Arabia Saudita,
país islámico que vive bajo la shariah o ley islámica, garantiza la
libertad de su pueblo?, absolutamente no, porque se queda en lo
superficial, es la opresión, pero maquillada con elementos del Islam.
¿A caso Inglaterra, Francia, España, Líbano, Siria, garantizan que no
hay opresión solo porque dicen practicar la democracia?, ¿A caso Irán,
garantiza que no haya opresión?, ¿A caso el nacionalismo en la historia
de los pueblos garantiza que no haya opresión?, ¿A caso el Estado
Sionista de mayoría judía, impuesto en las tierras de Palestina,
garantiza que no hay opresión?, ¿A caso el Vaticano libera de la
opresión a su pueblo?, ¿No son estos más bien modelos que reproducen
los sistemas de opresión, esclavitud y miseria de los pueblos?...
Entonces, hasta cuándo vamos a hablar en nombre de ideologías, y desde
nuestras propias visiones e interpretaciones, en vez de reconocer el
sufrimiento de las personas, la esclavitud de los pueblos…