¿Quo vadis, Fidel, acaso a darle un golpe de Estado a Zeus?

Yo no suelo fondear en aguas agitadas a menos que la razón se sobreponga a mi intuición, aunque tampoco descarto viceversa, pero el pensamiento es la semilla de la acción y a eso a menudo me atengo; no soy o al menos creo no ser supersticioso pero he andado buena parte del camino que me ha traído hasta el actual momento, con quienes son de tales, y que juega garrote, y que se encomiendan a la Virgencita del Valle con una devoción increíble, convincente, magnífica y maravillosa.

En el habitual sentido de la palabra, yo procuro tolerarme a mí mismo antes de intentar tolerar a los demás, y me cuesta un poco, pero pienso que atino tal vez porque, a todo, procuro anteponer el debido respeto; ahora bien, mira el caso en que algunos compañeros zoquetes se han plegado con inusitada desmesura a la mohosa crítica en contra de Fidel, que tal vez lo acepto, pero, en contra de Cuba, no lo lo tolero.

Ok, que la alcurnia venezolana dispare plomo cerrado contra Fidel, lo acepto, pero que relamidos estúpidos disfrazados de revolucionarios -lo que en vez de estar de moda está demodé- pretendan ofender a Cuba, me enoja.

Acá estamos braceando en el torbellino de una guerra brutal desatada por Drácula para chuparnos la sangre, y a eso es a lo que deberíamos dedicar todas nuestras fuerzas, pero algunos zarandajos compañeros distraen y les da por escribir, nada menos que en aporrea.org, necedades en contra de Fidel, y lo que es peor, en contra de Cuba.

El pueblo es la causa de todo y quienes mejor sepan interpretarlo, como acaso, Fidel, habrán de saber que, cuanto más activo sea el pueblo en defensa de la paz, más garantías habrían contra las guerras; el amor de Fidel por Cuba salvó todos los abismos y trepó las escalinatas más arrechas, ¿qué no hizo Fidel por la dignidad de Cuba, al punto de hacerla un modelo de coraje? De modo que si ahora viene uno que otro zoquete de esos que ni siquiera saben donde están parados, a tratar de decirle bolserías a Fidel, y peor, ofender a Cuba por desarrollar su política exterior, es como tirarle peos a La Luna.

Mas, ¿quo vadis, Fidel, acaso a tumbar a Zeus, qué te falta por hacer? ¡Ok, qué tengas buena pro, soldado infinito en marcha redoblada con paso de siete leguas, dale!

Acá, quienes quedamos demasiado lejos, rezagados, a la retaguardia, vamos a defender en lo posible cada una de tus pisadas, ningún necio va a poder echarle un grano de polvo.

Yo, iconoclasta, por si acaso un mal entendido vuelvo a decirlo, no creo en Dios ni endioso a nadie, sólo que Fidel es Fidel, eso que dije, un soldado infinito y, como Chávez, en pos de Simón Bolivar.

Pido a todos los compañeros, por favor, el más estricto respeto a lo que Cuba decida en el marco de su política exterior, sea con los Estados Unidos, imperio recalcitrante, sea con Venezuela, sea con Rusia, con China, sea con quien sea, pido respeto para Cuba y pido respeto para con Fidel.

Las aguas están muy agitadas aquí en Venezuela, por lo que sugiero a todos los patriotas, concentrar nuestros esfuerzos en mantener el barco a flote, en marcha y en el debido rumbo hacia el socialismo bolivariano y chavista, con nuestro Capitán, Nicolás Maduro.

 

 

 

 

 


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Guillermo Guzmán


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