¿Qué se puede esperar de las conversaciones de paz entre Palestinos e Israelíes?

Nuevamente, y esta vez bajo el auspicio del gobierno del presidente Obama, se inician en Washington, conversaciones de paz entre ambos pueblos, marcados desde hace siglos por los conflictos religiosos, bélicos y fronterizos. Cientos de muertos de ambos bandos, prisioneros de guerra, desterrados, entre otros males, señalan el horrible camino que les ha tocado seguir a palestinos e israelíes.

Desde hace tres años las conversaciones para llegar a un acuerdo que permita la convivencia entre esas dos naciones, estaban congeladas, ahora nuevas esperanzas afloran con el inicio, en los Estados Unidos de Norteamérica, de nuevas reuniones para discutir las muy grandes y complejas materias que conforman la agenda de paz. 

Veamos con algún detalle algunos de esos puntos:

Los palestinos aspiran a un Estado soberano, cuyo territorio esté  comprendido entre Cisjordania y la Franja de Gaza, con su capital en Jerusalén Oriental.

Cisjordania es una región de 5.640 km cuadrados, y de 20 a 40 kilómetros de ancho delimitada al este por el río Jordán y El Mar Muerto, y al oeste, norte y sur por la llamada Línea Verde, según la demarcación que se estableció en el Armisticio Árabe Israelí de 1949.

Salvo Jerusalén Este, Cisjordania no ha sido formalmente anexada por Israel y, según el derecho internacional, no pertenece a ningún Estado, al renunciar Jordania a su soberanía en 1988. Por ello, al no existir soberanía previa, según Israel, éste lo considera un «territorio disputado» y no un régimen de «ocupación», como sí lo consideran la comunidad internacional, la Autoridad Palestina que gobierna Cisjordania y Hamás que gobierna la Franja de Gaza.

Israel quiere un estado palestino desmilitarizado, una presencia militar israelí a largo plazo en el Valle de la Ribera Occidental de Jordania y mantener el control sobre su espacio aéreo y las fronteras exteriores.

El término «Ribera Occidental», es de apenas sesenta años. La región no tenía una existencia por separado del resto de las tierras sino hasta el año 1948-1949, cuando fue ocupada por la Legión Árabe de Jordania. El nombre de «Ribera Occidental» en español o «West Bank» en inglés, es una traducción del término árabe "A-iffa al-Garbiyya" acuñado por los jordanos. El término fue utilizado para diferenciar "la ribera occidental del río Jordán", es decir, el entonces recientemente territorio anexado por los israelíes, de la "Ribera Oriental" del mismo río, que vendría a ser la Transjordania que hoy constituye el territorio actual del Reino de Jordania.

En Israel se le sigue denominando por sus tradicionales y milenarios nombres bíblicos, es decir Judea y Samaria.

Los palestinos pretenden que Israel se retire de los territorios que ocupó tras la Guerra de los Seis Días de 1967 y desmantele por completo los asentamientos judíos.

Israel descarta volver a las fronteras anteriores a 1967, pero está listo para marcharse de algunas zonas de Cisjordania, al tiempo que se anexa los mayores asentamientos, donde viven alrededor de 360.000 israelíes, incluidos algunos de Jerusalén oriental.

Los palestinos piden un congelamiento del proceso de colonización mientras duren las negociaciones de paz. Es decir dejar de construir asentamientos judíos en los territorios ocupados durante la guerra de los 6 días.

Los palestinos quieren hacer de Jerusalén oriental, hogar de unos 280.000 palestinos y más de 200.000 israelíes, la capital de su futuro Estado.

Los israelíes consideran a la ciudad, toda la ciudad de Jerusalén, como su capital "eterna e indivisible". Como es fácil observar este punto eminentemente religioso será de muy difícil consentimiento por cualquiera de las partes. Ciertamente durante la guerra de los seis días Israel le arrebato a Jordania la porción árabe de la ciudad y se la anexó, algo que la comunidad internacional no ha aprobado nunca.

Otro tema álgido es el asunto de los refugiados palestinos. En efecto hay unos 5 millones de palestinos registrados oficialmente como refugiados, la mayoría de ellos descendientes de los 760.000 palestinos que fueron expulsados de sus tierras cuando la creación del estado de Israel, en 1948. Los palestinos reclaman que Israel reconozca su "derecho al retorno", y piden que durante las conversaciones de paz acepte el "principio" de la pertinencia de ese reclamo, cuya concreción sería acordada entre ambas partes en negociaciones posteriores.

Israel rechaza "el derecho al retorno".

El primer ministro Benjamín Netanyahu quiere a su vez que los palestinos reconozcan al estado de Israel como "el Estado del pueblo judío".

El agua es otro elemento de fuerte controversia, Israel controla la mayoría de las fuentes subterráneas de la Ribera Occidental. Los palestinos quieren una distribución más equitativa del vital líquido.

Como es fácil deducir, serán muy difíciles estas conversaciones de paz, pero todo el mundo espera que se lleguen a acuerdos que pongan fin a esta larga lucha entre dos pueblos de tradición bíblica.

Con apuntes de Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Cisjordania y del Diario de Caracas: http://eldiariodecaracas.com/mundo/los-puntos-basicos-negociaciones-palestinos-e-israelies

Carlos Carpio

29 de julio de 2013

 


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