Desde Italia: Los niños también le escribimos a Chávez…

Amor, libertad, solidaridad y justicia. Son valores muy importantes, pero el mal y lo material han trabajado duro con las fuerzas de un volcán para no dejarlos vivir y cerrar la entrada del bien. Son ojos únicos que mandan y manejan el mundo, y abren la puerta de la oscuridad para que muchos estén ciegos y sólo se sienta la soledad y se escuche el grito del pájaro negro, esos son los ojos de envidia.

Hoy les hablo de alguien que hizo que la vida tenga atrapados con llave y vuelva su mirada nuevamente a esos valores. Alguien que nos impulsó a despejar nuestra mente para que pudiéramos ver lo que se nos ocultaba, y lo hizo con su REVOLUCIÓN. Esa revolución nos devolvió los valores y nos recordó que el amor debe ser el lenguaje más entendido y usado entre los hombres. Chávez luchó por hacer que la libertad sea lo natural de la vida, para que seamos libres de las jaulas de las locuras humanas y de los errores, entre ellos el de la manipulación. El luchó por que la vida esté disponible para todos, y que además aprendiéramos a vivirla, enviando todos el mismo mensaje: cantando a la unión de la patria, actuando con solidaridad, buscando la justicia en las sonrisas de todos los niños, niñas, mujeres, y hombres.

Hombres así nacen cada cien años, con su sabiduría y ese poder de amar a su pueblo y confiar en él con toda el alma. Quería tanto vivir, vivir para ver el mundo cambiar y ser libre y justo. Soñó con que viéramos el sol todos los amaneceres, con su amarillo puro y fantástico, soñó con que lo viéramos todos y todos los días para que sonriéramos alegres. Al final, todo el mundo llora, sonríe, pelea y piensa. Pero no todo el tiempo de una manera honesta o justa. Hay personas que gastan sus vidas olvidando el alma humana, ¡pero Chávez no!

Solo si perdiéramos el alma y la capacidad de amar dejaríamos que Chávez muriera. Aún si ahora no está, cargamos con nosotros su voz más fuerte que nunca: sigue viviendo. Como él, vamos a seguir cantando, recitando y gritando: ¡LIBERTAD!

Los que no lo escucharon cuando hablaba al mundo aún con el riesgo siempre presente de perder su propia vida, y que estuvieron siempre ganados por la mentira, todavía en este momento están a tiempo de estar también de su lado.

Venezuela, abracémonos a la idea del Gran Sur, terminemos el trabajo de Bolívar, y sigamos el camino de nuestro líder, ejemplo de lo que podría ser el nuevo hombre a partir de ahora. ¡Comandante, no te vamos a fallar!

¿Cómo es posible que haya gente ciega que no puede ver la profundidad de tu amor y tu lucha? Tú sembraste la semilla necesaria para que tengamos ahora patria, tu patria tan querida. La melancolía de tu despedida nos hace sólo lanzar nuestras almas hacia adelante. Hoy se escribe en el libro de los inmortales, de los líderes, de los grandes cambios del mundo y de la historia, se escribe tu nombre: Hugo Rafael Chávez Frías. No sólo buscaste justicia, nos cambiaste el alma, nos liberaste de temores para vencer, hiciste que escuchemos nuestra propia voz, sintamos nuestro mar, y sigamos batallando y cantando con el acompañamiento del cuatro.

Sonríanos por haber tenido la suerte de que fuera el líder de nuestro país, Venezuela, país al que yo amo profundamente.

Entendamos y sintamos el valor verdadero de las palabras de nuestro himno venezolano.

Marie Pierinna

12 años

Desde Italia

[email protected]

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