Precio esotérico

Un chiste muy latinoamericano es aquel que asegura que el negocio de tu vida es comprar un argentino por lo que vale y venderlo por lo que él cree valer. Creo que lo correcto sería aplicarle la máxima a los porteños y no a todos los argentinos y lo segundo, que fuera del gran Buenos Aires hay muchos que llevan años practicando, en carne propia, tan rentable negocio.

En el Estado español llevan años «vendiendo y comprando» de esa manera y ahora toca lamentarse y tratar de buscar culpables debajo de las piedras. A Zapatero lo culparon de todo lo humano y lo divino, pero yo tengo mis dudas y creo que a él y los suyos es aplicable la máxima de los porteños, pero no más que a todos los políticos, banqueros y empresarios españoles. Rajoy y su Gobierno no se han desviado un ápice y han alimentado un ego que va desde el histrionismo, pasando por la ignorancia y la prepotencia, hasta llegar a actitudes de desprecio hacía los funcionarios públicos que son sus empleados más directos. Los ciudadanos han visto, atónitos, cómo sus ahorros, invertidos en participaciones preferentes, han servido para dar de comer margaritas a los cerdos. Como sus préstamos hipotecarios, para viviendas de precios esotéricos, dados por bancos y cajas esotéricas (con directivos delincuente-esotéricos) quedaron reducidas al chiste del porteño pero al revés: comprar por lo que el banco dice que vale y venderlo por lo que se pueda vender.

Pero el objetivo principal de nuestros gobernantes no deja de ser uno: el déficit cero, que es como vender y comprar porteños… otra idea esotérica.

xurxom@kai[email protected]

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