España: “Mono mira rabo ajeno pero no mira el propio”

Nos contaba la abuela Nina, que unos monos en hilera cruzaban un caño; el que ocupaba el último puesto, en mirando que la punta del rabo se le mojaba, al que iba delante de él, le grito: “se te está mojando el rabo” lo que no advirtió éste, es que el suyo esta completamente mojado.

A partir de esa monada de anécdota, nos daba orientaciones sobre la necesidad de no emitir juicios sobre otras personas sin antes reparar cómo estamos nosotros, qué autoridad moral tenemos para enjuiciar y condenar a los demás, qué ejemplo podemos modelar; y era seguro que si escuchaba algún comentario o chercha que señalara a alguien, sentenciaba: ¡Uh! “Mono mira rabo ajeno y no mira el propio! Y a veces lo remataba: “Mira pues, cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo”

España está en la picota del neoliberalismo, se derrumba su economía, la salud pública, sobre todo la que favorece a los más pobres y humildes, a los inmigrantes; pasó a ser un servicio prohibitivo. Las matrículas escolares suben, bajan sueldos y beneficios a trabajadoras y trabajadores de la educación, se somete a una fuerte presión a las universidades imponiendo nuevos cánones para matricularse en ellas, se ha llegado, incluso a eliminar carreras. Por si fuera poco se inicia una reforma educativa inconsulta, de gabinete.

En este preciso momento en que escribo estas notas, a lo largo de la geografía española la policía reprime violentamente a los manifestantes que protestan contra el paquetazo del P.P. y el señor Rajoy.

La situación se vislumbra tan grave, pero tan grave, que el ingenio popular la sintetizó en un pequeño cartel de protesta: “ESPAÑA: EN VENTA”

Ahora resulta que la clase política española y su mundo empresarial pretende darnos lecciones de democracia, de economía, de justicia social, de equidad, de libertad, de derechos humanos y pare de contar. ¡Por favor! Pasando desde un ¿Por qué no te callas? a inmiscuirse en nuestros asuntos internos, en dos cuestiones fundamentales: primero, ataques constantes al presidente Chávez y su equipo de gobierno, al pueblo venezolana, al proceso revolucionario que aquí se desarrolla. Esto incluye el reconocimiento que el gobierno del señor Aznar hizo del golpe de Carmona, FEDECÁMARAS, un sector de la burguesía, entre otros.

Que se sepa HACE AÑOS, MUCHOS AÑOS SOMOS LIBRES Y AHORA SOBERANOS TAMBIÉN.

Y en segundo término, el apoyo descarado al candidato de la derecha Capriles Radonski, que ya lo que les falta es que vengan aquí a hacerle la campaña. Ustedes pretenden que este pueblo venezolano se desbarranque como lo hicieron con el pueblo español, porque este candidato apátrida que soportan se copió al pie de la letra las medidas del señor Rajoy y los consorcios financieros. Y les pregunto ¿Nosotros nos metemos con ustedes? ¿Jurungamos sus corruptelas y desatinos? ¿Su racismo? Entonces, como mínimo, no se metan con nosotros y con el destino que este pueblo, con hidalguía, se ha dado. Y recuerden, “con la misma vara que midas, serás medido”

¡Ojo! De la responsabilidad del desastre español el PSOE está hasta el tuétano, sobre todo por las corruptelas que apañaron internamente, como también las de ultramar. Para muestra dos botones, el primero puede usted localizarlo en cualquier buscador introduciendo “Los banqueros del PSOE” o el triángulo “Felipe González, Gustavo Cisneros y Carlos Andrés Pérez”, mas nada. El otro, tiene un nombre que nos duele: VIASA.. Su sola mención hace aflorar una de las trampas siniestras de la privatización. De todos modos, también en internet hay suficientes referencias. ¡Estos adecos españoles se las traen!

El próximo 07 de octubre nuestras ciudadanas y nuestros ciudadanos participarán en un proceso democrático en el que sin temor a dudas será reelecto Hugo Chávez Frías; lo que no parece estar claro, para esa fecha, es si la suerte de España es ser colonia alemana; a menos que el pueblo español decida arrecharse y termine de sacar definitivamente a su patria del franquismo.

Por último, ese carteloncito……ESPAÑA: SE VENDE….quien sabe cuánto insomnio les seguirá produciendo; pero en nuestro caso, tenemos una bandera llena de historia y una pancarta bien grande, grandota, con un corazón de casi un millón de kilómetros cuadrados y una inscripción:

“Venezuela, patria libre y soberana, ni se compra ni se vende”

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