Colombia, paz agujereada

Las negociaciones de paz entre el gobierno de Santos y la guerrilla se producen desde mayo del año pasado. Los escollos más fuertes son las leyes, los generales, el narco lavado, Washington y el fantasma de Andrés Pastrana quien cedió a la presión militar y a la presión de Washington desde el Caguan, para que Uribe se preste al engaño del plan Colombia con la solución militar, que no era solo contra la guerrilla sino contra Venezuela y a favor del narcotráfico.

En estas 8 negociaciones de paz que ha tenido el conflicto interno colombiano el marco legal es el eterno problema. El proyecto de ley elaborado por el Congreso estará listo en octubre si acaso, leyes necesarias para el marco jurídico de paz definirán el alcance que estas conversaciones tendrán.

Luego, estas leyes pasaran al Capitolio en donde se estancaría porque disponen de 4 años para desarrollarlo completamente. El apoyo de los senadores al proyecto de paz de Juan Manuel Santos, es otro de los muchos agujeros que tienen las conversaciones iniciadas por la presidencia por el poder que todavía ostenta Uribe.

Después, la denominación de terroristas a las FARC. La Constitución de Colombia dice que “no se beneficiaran de la justicia transicional quienes hayan cometido delitos de lesa humanidad” ¿Quiénes son los que califican cuales son delitos de lesa humanidad? Uribe y Washington son quienes califican los delitos con el titulo de lesa humanidad, como la guerrilla no tiene voceros políticos en el Congreso ni los tendrá mientras duren las conversaciones de paz entonces estaremos hablando de otro agujero en los acuerdos entre el gobierno y la guerrilla de las FARC y del ELN.

Fuera de este marco legal los militares, los empresarios, la iglesia, se oponen a una negociación política con las FARC, porque, la solución militar de EEUU y Uribe seduce al narco lavado que terminaría cuando ya no exista el narcotráfico, cuando las FARC dejen las selvas, este es el punto central del planteamiento de Uribe y EEUU contra la guerrilla; no estoy diciendo que el grueso de la producción de cocaína la tenga las FARC porque no es así.

El narcotráfico en Colombia pasa por los paramilitares o bandas armadas que es lo mismo, con el apoyo, seguridad y logística de las fuerzas militares, policiales, políticas, campesinas, es toda una red, enorme red que utiliza a la guerrilla para regar la opinión de una narco guerrilla con el apoyo de los medios de comunicación.

Con ayuda de los medios de información Uribe y Santos, casi cristalizaron que tras las capturas o muertes de Simón Trinidad, Sonia, Milton Sierra, negro Acacio, Martin Caballero, Martin Sombra, Raúl Reyes, Iván Ríos, Karina, Manuel Marulanda, Jorge Briseño, Alfonso Cano y otros, las FARC estaban perdidas por estar confinadas a zonas selváticas pero no sucedió así; estrategia del gobierno que rodo por el piso, las FARC cuenta con unos 9 u 8.000 mil combatientes.

Las fuerzas militares disponen de más de 270.000 efectivos y el apoyo de EEUU, 8.000 millones de dólares en 10 años del plan Colombia, fuera del equipamiento, tecnología y presupuesto de las bases militares listas para una guerra con Venezuela, si Uribe logra destituir a asesinar a Santos.

Enorme inversión militar y política traducida en un fracaso, la solución militar solo ha servido para los más de 600.000 muertos y desaparecidos hasta hoy, que arrastra el conflicto colombiano.

Después de las muertes de algunos líderes de las FARC el nivel operacional del ejercito cayo, el avance de la guerrilla es indiscutible no solo en las líneas de frontera, los combates tienen en zozobra a Nariño, las FARC están golpeadas pero continúan fuertes, en ese contexto se negocia, además, porque se perdió bastante el apoyo popular y los procesos revolucionarios en la región amerita una lucha política.

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