¿Si ganara Capriles, para dónde coño cogerán esos 50 mil españoles que han llegado huyendo de Rajoy?

Miles de españoles están llegando al comunismo venezolano, al país gobernado por el “dictador” Hugo Chávez, para paliar el hambre, para no tener que hurgar, buscando comida, en los basureros (que además los han sellado con candados), y claro a buscarse algún buen trabajo (que aquí en el comunismo venezolano los hay por carajazo).

No es que esos españoles que llegan a Maiquetía quieran a este continente; no señor, sino que vienen por necesidades elementales, claro. Las necesidades les obliga, digo, así como les obligaba a los carniceros Francisco, Hernando y Gonzalo Pizarro (porqueros, criadores de cerdos), a Hernán Cortés, a Vasco Núñez de Balboa, Juan Ponce de León, Hernando de Soto, Lope de Aguirre, Juan Rodríguez Suárez, Diego de Losada,…

Muchos de esos que llegan al aeropuerto de Maiquetía, son los que nos llaman SUDACAS; son, sin que les quede nada por dentro, de la estirpe de los que nos sacan a patadas del aeropuerto de Barajas y nos exigen papeles que ni en el Purgatorio.

Esos mismos que se vanaglorian porque sí tiene a dónde irse cuando los peos de Europa se encienden y entonces comienza por aquellos lares la reiterada comemierdera. Todavía sienten estos españoles que América Latina es su reservorio de oro y plata, la madre patria que nunca pierde sus fueros, la que fue impuesta a sangre y fuego y a la que pueden siempre venir a buscar lo que necesitan; sienten esos señores godos que esta tierra todavía les pertenece, y además sus habitantes se vuelven locos y les reciben con los brazos abiertos.

Cada cincuenta años, cuando ellos están a punto de entrar en algún caos bestial por allá, se acuerdan de este lar, de este su eterno patio trasero, y aquí tienen negocios, tierra, casa, de todo.

Después que se harten de plata y de buenos acuerdos mercantiles, y cuando el desastre por allá en Europa amaine, volverán felices a sus tierras, echando pestes de nuestro país y olvidándose de todas las generosidades con que siempre se les recibe.

Así hemos sido nosotros (no sé si a mucha honra): unos grandiosos e insignes pendejos que con frecuencia llamamos ELEVADA GENEROSIDAD.

No así nos pasa a los latinoamericanos cuando nos la vemos negras, a menos que se sea como esos pitiyanquis y soba-bolas, que en cuanto se les habla de soberanía y dignidad, de patriotismo y DEL GRAN Bolívar entonces se escaman, se arrechan y se declaran ipso facto “exiliados”, “víctimas del comunismo” y cogen para Miami a lavar pocetas, felices y poseídos por un inmenso y aparatoso complejo de inferioridad.

¡Mierda, los latinoamericanos somos los únicos que carecemos de patio trasero en este mundo, a Dios gracias!

No es que haya de todo en la viña del Señor. No, que va.

Pero sí hay algo que a estos miles de españoles recién llegados a Maiquetía (sin un jamón serrano, sin un queso manchego,… bajo el brazo), con los macutos totalmente vacíos, les tiene PROFUNDAMENTE PREOCUPADOS y es que Capriles gane las elecciones el 7 de octubre, porque entonces no encontrarán para dónde irse. Porque sin duda a Capriles no le quedará otra salida que implementar la misma receta neoliberal con el que hoy los aturde y destroza el imbécil de Rajoy. ¡Qué más podría hacer el pobre Majunche, que en verdad da profunda lástima! Vean eso, por favor, señores escuálidos, sobre todo los de la clase media, ustedes los que siempre andan buscando un palo en qué ahorcarse.

Ave María Purísima, qué de espantos y locuras se están viendo en este mundo con la Q donde va la K, no nos fuñan.

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José Sant Roz

Director de Ensartaos.com.ve. Profesor de matemáticas en la Universidad de Los Andes (ULA). autor de más de veinte libros sobre política e historia.

 @jsantroz

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